El presidente de los obispos pide "diálogo" ante "tres tipos de desahucios: vivienda, Ceuta y vientre materno"

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El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha pedido "diálogo sereno" y "grandes acuerdos" ante "tres tipos de desahucios: vivienda, Ceuta y vientre materno".

"Tres tipos de desahucios están de actualidad: de la vivienda, de Ceuta y del vientre materno. Los tres reclaman diálogo sereno y acuerdos. Entonces nos encontramos ante un cuarto desahucio: la razón y la voluntad de acuerdo parecen haber sido expulsados de nuestra casa común", ha indicado Argüello en un mensaje en su cuenta de la red social 'X'.

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En concreto, sobre la vivienda, se ha referido al "caso Maricarmen" sobre el que, a su juicio, hay "cierto acuerdo emocional, más que moral" y ha denunciado que se "ha convertido en bandera y desacuerdo legal, manipulación ideológica y conflicto político y social".

A su juicio, el "grave problema" está en la "escasez de viviendas", las "viviendas cerradas sin uso por falta de confianza" o los altos precios. Por ello, propone considerarlo en el "nuevo Contrato social" al que se refirieron trabajadores y empresarios en el encuentro con el Papa León XIV.

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Por otro lado, sobre Ceuta, Argüello ha criticado "el desahucio" tanto de los ceutíes --"de sus calles, plazas"-- como de los inmigrantes --"de sus países de origen"--. "Los ceutíes, como gran número de españoles, desean un desahucio rápido y total de los que han entrado en la ciudad como 'okupas'", ha apuntado el arzobispo, advirtiendo de que, "en medio", hay "una crisis humanitaria".

En este sentido, ha pedido "un acuerdo nacional para ayudar a los ceutíes" y un "pacto de Estado y europeo que aborde las causas de las migraciones" que "también haga frente a los Estados que utilizan los éxodos de personas para provocar invasiones por intereses geopolíticos con intereses mafiosos".

En tercer lugar, Argüello ha calificado el aborto de "desahucio del vientre materno" y ha criticado una "campaña moralista del Gobierno" que "lo presenta como un acto bueno porque es legal y autónomo". Según defiende el arzobispo, "habrá casos de un gran conflicto ético pero nunca podrá justificarse la solución en un derecho legal que niega al hijo de la vida".

Ante estos "tres tipos de desahucios", el presidente de la CEE ha lamentado la aparición de diferentes argumentos, a su juicio, interesados, como "la defensa a ultranza del derecho a decidir del propietario o de la embarazada" o "el rechazo de la libre decisión aunque sea legal y confirmada por un juez".

En el caso de Ceuta, también ha reprochado algunas propuestas que "animan a prescindir de la legalidad y quieren cerrar los ojos" ante la "fragilidad" de los migrantes y "otras que se niegan a ver que muchos ceutíes también son víctimas de la crisis humanitaria desencadenada por el éxodo-invasión-ocupación".