Sindicatos alemanes reclaman justicia social en las reformas estructurales del Gobierno

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Berlín, 26 sep (EFE).- La central sindical alemana reclamó este sábado justicia social en las reformas estructurales que está acometiendo el Gobierno del canciller, Friedrich Merz, que incluye recortes en los sistemas de seguridad social y la flexibillización de la jornada laboral, entre otras medidas.

"Estamos dispuestos al cambio. Estamos dispuestos a hacer avanzar este país juntos. Pero no a costa de que se socaven nuestros derechos, se recorte nuestra seguridad social y se menosprecie el fruto de toda una vida de trabajo", dijo en su discurso en Essen (oeste), la presidenta de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB), Yasmin Fahimi.

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Las declaraciones de Fahimi se produjeron en el marco de la jornada de acción convocada en quince ciudades por un trabajo digno, un Estados social fuerte y una pensión fiable.

Rechazó el intento de culpar a los trabajadores de la situación económica, así como los ataques contra la jornada laboral, la salud, los cuidados y las pensiones.

"No vamos a dejar que nos quiten sin más lo que hemos construido a lo largo de muchos años en materia de derechos sociales. ¡Todo eso nos lo hemos ganado con mucho esfuerzo!", afirmó la sindicalista.

"Una economía fuerte no se consigue recortando la seguridad social y aumentando aún más la carga sobre los trabajadores. Se consigue mediante inversiones, innovaciones, un buen empleo y buenos salarios que garanticen el poder adquisitivo", defendió.

Criticó duramente las demandas de flexibilizar y ampliar la jornada laboral de ocho horas y subrayó que ya hoy muchos trabajadores están sometidos a una gran presión por el rendimiento, al trabajo por turnos y los fines de semana, así como a una disponibilidad permanente.

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"El que socava la ley de jornada laboral no hace que el trabajo sea más productivo. ¡Lo hace más perjudicial para la salud!", afirmó.

Por otra parte, subrayó que la seguridad social no es un regalo, sino que se la han ganado los trabajadores y trabajadoras a base de esfuerzo y señaló que el que reduce las cotizaciones recortando prestaciones, traslada los costes a los asegurados.

"Nuestra seguridad social no es una hucha que el Gobierno pueda saquear cuando ande escaso de fondos. Es nuestro dinero. Es nuestro derecho. ¡Nos lo hemos ganado a pulso!", dijo.

En materia de salud y cuidados, reclamó una financiación solidaria y una atención cercana al lugar de residencia, con buenas condiciones laborales y salarios según convenio.

Fahimi defendió, además, la pensión sin recortes tras 45 años de cotización, aunque no se haya llegado todavía a la edad de jubilación y que permitía hasta ahora dejar ya de trabajar a los 63 años a los asegurados con una antigüedad especialmente larga.

Según la DGB, unas 175.000 personas participaron en las manifestaciones y concentraciones convocadas en Berlín, Bremen, Erfurt, Essen, Fráncfort, Friburgo, Hamburgo, Hannover, Kiel, Leipzig, Magdeburgo, Núremberg, Rostock, Saarbrücken y Stuttgart.

Muchos de los elementos de las reformas anunciadas por el Gobierno de coalición entre conservadores y socialdemócratas son rechazados por amplias capas de la población, que han reflejado su descontento en las urnas en los recientes comicios regionales de Sajonia-Anhalt, Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín.

En dichos territorios, la Unión Cristianodemócata (CDU) del canciller, Friedrich Merz, ha caído en picado e incluso quedó fuera de un Parlamento regional.

Tras los comicios, la cúpula del Partido Socialdemócrata (SPD) ratificó su lealtad a la coalición de Gobierno y defendió la necesidad de reformas, aunque subrayó que deben ser justas y contar con el apoyo de la población.

La copresidenta del SPD y ministra de Trabajo, Bärbel Bas, afirmó en ese sentido que las reformas deben ser sometidas a "una evaluación realista, por un lado, y, sobre todo, a una evaluación en términos de equidad", mientras el colíder de los socialdemócratas y titular de Finanzas, el vicecanciller Lars Klingbeil, declaró que "en uno y otro aspecto, la sustancia de las reformas" debe mejorar. EFE

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