La IGAD alerta de que 40,3 millones de personas sufren hambre aguda en el este de África

Guardar

Nairobi, 24 sep (EFE).- Al menos 40,3 millones de personas enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en seis países del este de África este año, según el último informe publicado por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD).

El documento advierte de que aunque la cifra global experimentó un leve descenso respecto a 2025, cuando se registraron 43,3 millones debido a mejoras puntuales en Sudán y Uganda, la crisis se ha agravado de forma severa en Yibuti, Kenia, Somalia y Sudán del Sur.

PUBLICIDAD

Además, unos nueve millones de niños menores de cinco años padecen malnutrición aguda, de los cuales 2,3 millones sufren desnutrición severa.

"En los Estados miembros con datos comparables desde 2016, el número de personas que enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda se ha triplicado pasando de 13,9 millones a 40,3 millones", afirmó el secretario ejecutivo de la IGAD, el doctor Workneh Gebeyehu.

PUBLICIDAD

"Estas no son las cifras de una mala temporada. Describen una crisis estructural y una generación cuya capacidad de aprender, trabajar y liderar se está erosionando antes de haber comenzado", aseguró.

Sudán continúa siendo el escenario más crítico de la región, país donde unos 19,5 millones de personas, el 41 % de su población, sufrieron inseguridad alimentaria aguda entre febrero y mayo, con un riesgo persistente de hambruna en 14 zonas de Darfur Norte, Darfur Sur y Kordofán del Sur.

En ese país, entre 134.800 y 200.000 personas se encuentran en situación de "catástrofe", el nivel más severo de la escala.

Por su parte, Sudán del Sur registra la mayor prevalencia proporcional de hambre en el este de África, afectando al 55 % de sus habitantes (7,8 millones de personas).

Unas 73.000 personas padecen niveles catastróficos de desnutrición y existe un riesgo inminente de hambruna en áreas de Alto Nilo y Jonglei debido al recrudecimiento del conflicto armado.

Somalia tiene a 6,5 millones de personas (el 33 % de la población) bajo hambre aguda, lo que representa un aumento de 1,9 millones de afectados respecto a 2025.

La falta de lluvias a finales del año pasado provocó la peor producción de cereales de la historia reciente del país, situando a la región de Burhakaba bajo amenaza directa de hambruna.

El deterioro también salpicó a Kenia, donde la cifra de personas en riesgo en las tierras áridas y semiáridas se disparó un 46 %, hasta alcanzar los 4,1 millones.

Una sequía extrema causó la pérdida masiva de cosechas y ganado, golpeando con severidad al condado de Mandera y a los campos de refugiados de Dadaab y Kakuma.

En Yibuti, unas 300.000 personas (el 25 % de la población analizada) enfrentan inseguridad alimentaria grave, golpeadas por el encarecimiento de los alimentos e insumos importados como consecuencia de las tensiones en Oriente Medio y los ataques a la navegación en el mar Rojo.

Solo Uganda logró reducir el número de personas en crisis alimentaria de 3,4 millones en 2025 a 2,1 millones este año gracias a cosechas favorables, aunque la región de Karamoja y los 13 asentamientos de refugiados del país continúan en niveles de vulnerabilidad alta.

El informe identifica a la guerra como el factor determinante del hambre en los focos más severos, al respecto, Gebeyehu recordó que "el conflicto y el hambre" están entrelazados.

"La hambruna de civiles nunca debe convertirse en un método de guerra. En nuestra región, la seguridad alimentaria y la paz son una sola agenda. Cada alto el fuego que se mantiene es una cosecha salvada", remarcó.

A la violencia armada se suman los fenómenos climáticos extremos, con una rápida transición de sequías severas a inundaciones vinculadas al fenómeno de El Niño, y la drástica reducción de la financiación humanitaria internacional.

"La IGAD se fundó porque esta región se negó a aceptar la hambruna como su destino. Cuarenta años después, esa negativa debe convertirse en un plan", concluyó el máximo responsable del organismo regional integrada por ocho países de África Oriental.

Además, llamó a actuar con urgencia, solidaridad y determinación con el fin de asegurar el acceso permanente a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para todos los habitantes de la región. EFE