La ONU denuncia el uso sistemático de la violencia sexual por las fuerzas rusas en Ucrania

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Ginebra, 18 sep (EFE).- La violencia sexual ha sido usada contra civiles y prisioneros de guerra en Ucrania como parte de un "estremecedor patrón de tortura, intimidación y coacción", concluye un informe de Naciones Unidas publicado este viernes, que documenta al menos 1.004 casos de este tipo desde el inicio de la guerra.

Un 89 % de los casos fueron perpetrados por rusos, incluidos miembros de las fuerzas armadas, el servicio penitenciario y cuerpos de seguridad nacional, y el 11 % restante se atribuyó a las autoridades ucranianas, según la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, autora del informe.

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"El patrón no es comparable en escala ni en alcance (entre Rusia y Ucrania). Casi la mitad de los casos atribuidos a las autoridades ucranianas consistieron exclusivamente en amenazas de violencia sexual", aclaró al presentar el informe en rueda de prensa la jefa de la Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, Danielle Bell.

El informe de 20 páginas indica que la mayoría de las víctimas de violencia sexual fueron hombres, especialmente en centros de detención, aunque también se vieron afectadas mujeres y niños, sobre todo en zonas de Ucrania ocupadas por Rusia.

Entre las agresiones documentadas mediante entrevistas confidenciales con víctimas hay violaciones individuales o en grupo, descargas eléctricas y golpes en los genitales, así como otros actos degradantes de carácter sexual.

Para las descargas, los torturadores suelen utilizar pistolas eléctricas, así como un teléfono de campaña militar de la época soviética conocido como "tapik", según relataron muchos supervivientes.

Prisioneros de guerra ucranianos revelaron que fueron violados con porras, llaves y otros objetos, y varias mujeres relataron cómo soldados rusos entraron por la fuerza en sus viviendas para abusar de ellas, en algunas ocasiones durante días o semanas.

La víctima de violación más joven en el informe fue una niña de cuatro años, y la mayor una mujer de 82, ambas agredidas sexualmente por autoridades rusas.

Dada la elevada prevalencia de casos atribuidos a las fuerzas rusas, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, pidió a la Federación Rusa que adopte "medidas concretas y visibles" para proteger a civiles y prisioneros de guerra de la violencia sexual y otras formas de tortura.

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"Tanto Rusia como Ucrania deben investigar todas las denuncias creíbles de violencia sexual de manera rápida, exhaustiva e imparcial, y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia", agregó. EFE