Presidente de Asamblea de Malvinas sobre medidas de Milei: "Fallidas tácticas de bullying"

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Pablo Duer

Islas Malvinas, 17 sep (EFE).- El presidente de la Asamblea Legislativa de las Malvinas y máximo representante electo de las islas, Jack Ford, restó importancia al renovado reclamo de soberanía del presidente argentino, Javier Milei, consideró que se trata de "fallidas tácticas de bullying" con motivos electorales y lamentó que el archipiélago sea utilizado como "un balón en el juego político" internacional.

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En pleno repunte de tensión en la disputa que Argentina y el Reino Unido arrastran desde hace casi dos siglos por la soberanía de las islas Malvinas, Ford se mostró tranquilo frente a las amenazas y sanciones que han llegado en las últimas semanas desde Buenos Aires.

"No es nada nuevo", dijo a EFE Ford, quien sin embargo reconoció haberse visto sorprendido por el repentino cambio en la postura de Milei respecto al reclamo, algo que atribuyó a la cercanía a los comicios presidenciales de 2027: "Cuando los asuntos internos se vuelven difíciles para un presidente o se acerca un ciclo electoral, a menudo la atención se desplaza hacia asuntos externos y el foco se vuelve hacia las islas".

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El mandatario argentino, que en los últimos meses ha sufrido un traspié en las encuestas, anunció a comienzos de mes el endurecimiento de las sanciones contra empresas que operan en las islas, administradas por el Reino Unido desde su ocupación en 1833, y se refirió a las Malvinas como "la causa más importante y sagrada" del país suramericano.

Desde entonces, ha impulsado denuncias contra estas empresas en la Justicia argentina y este jueves envió al Congreso el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que dijo representa "un hito en el proceso de recuperación de las islas".

Ford describió las acciones recientes de Milei como "fallidas tácticas de bullying" y opinó que "la forma en que Argentina ha elegido actuar no es la forma en que actuaría ningún país que busca ser respetado por sus socios internacionales en el escenario global".

En referencia a la reacción de los isleños ante esta escalada, aseguró que la vida en el archipiélago continúa con normalidad y sin preocupación, aunque remarcó que quienes vivieron la guerra de 1982 interpretan este discurso como “intimidatorio” y ven reavivarse los recuerdos del conflicto.

Consultado por las recientes declaraciones de Donald Trump, que amenazó con revisar la histórica neutralidad de Washington sobre la disputa en medio de su campaña de presión a Londres para aumentar su gasto en defensa, el dirigente isleño les restó importancia y enfatizó que el Departamento de Estado estadounidense ha reafirmado que su postura no se ha modificado.

Pese a esto, lamentó que las Malvinas y sus habitantes sean utilizados a menudo como "un balón en el juego político": "En los últimos tiempos ha habido ocasiones en las que Estados Unidos nos ha utilizado como un elemento en sus conversaciones con el Reino Unido. Argentina nos utiliza con frecuencia como una forma de sumar puntos políticos a nivel interno. Estamos acostumbrados pero eso no significa que sea agradable que hagan algo así con tu hogar y con tu gente, que los utilicen de esa manera en beneficio de otros".

Ford hizo hincapié en la "firme" respuesta del Gobierno británico, que en los últimos días ratificó su apoyo "absoluto e inquebrantable" a los isleños y advirtió que sería "implacable" a la hora de defender su soberanía.

Además, resaltó el poder de disuasión de la base militar que el Reino Unido mantiene desde hace décadas en las islas: "Creo que la presencia militar británica aquí nos da una gran tranquilidad y nos ha proporcionado la seguridad y la confianza necesarias para desarrollarnos, para que nuestra economía y nuestra sociedad hayan podido desarrollarse como lo han hecho durante los últimos 40 años".

Por otra parte, destacó que tanto las autoridades isleñas como las británicas han ofrecido garantías a las empresas internacionales que operan en el archipiélago, y subrayó que estas compañías "no están preocupadas" ya que están acostumbradas a lidiar con las presiones argentinas.

Hasta el momento, las medidas del Gobierno de Milei se han centrado en empresas del sector petrolero, con foco en la israelí Navitas y la británica Rockhopper, socias en el primer proyecto de extracción de crudo de las islas, llamado Sea Lion y que Argentina considera ilegítimo por no contar con su autorización.

"Estamos firmemente convencidos de que tenemos el derecho a desarrollar nuestros recursos", respondió Ford, quien detalló que el proyecto petrolero, que prevé comenzar a extraer crudo en 2028, "ofrece enormes oportunidades económicas para las islas".

Esa firmeza se extiende a la disputa de soberanía, sobre la que Ford descartó cualquier posibilidad de negociación con Argentina, aunque se mostró abierto a mantener vínculos en cuestiones prácticas de interés común.

"No hay nada que negociar. Creo que nuestra posición es muy clara: somos un territorio británico de ultramar y así es como queremos seguir. Y esa es la posición que comparte el Gobierno británico. Así que, desde nuestro punto de vista, no hay nada que discutir", sentenció.

Sin embargo, consultado sobre si imagina otro tipo de vínculo, explicó: "Creo que si Argentina, el Gobierno argentino, fuera capaz de dejar de lado su postura sobre la soberanía y la intimidación, la agresividad y las amenazas que hemos visto a lo largo de los años, entonces creo que nosotros hemos demostrado una y otra vez que estamos abiertos a mantener relaciones diplomáticas de carácter práctico". EFE

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