Hoteles del Caribe mexicano desarrollan tecnología contra el sargazo y la pérdida de arena

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Cancún (México), 17 de septiembre (EFE).- Combatir el sargazo sin quedarse sin playa es el nuevo desafío de los hoteles del Caribe mexicano, que desarrollan tecnología para recuperar la arena arrastrada durante la limpieza de una macroalga que este año ha dejado cerca de 128.000 toneladas en las costas de Quintana Roo.

Al problema de la llegada masiva de sargazo se suma la pérdida de grandes cantidades de arena durante los procesos de limpieza, especialmente cuando se utiliza maquinaria no adecuada para retirarlo.

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“Si por un lado tenemos que atender el tema del sargazo, que eso es indudable, por el otro lado está el tema de la recuperación de esa arena”, explica a EFE el biólogo Gerardo Castañeda Ramírez, gerente operativo ambiental de Palace Company.

“¿Qué vamos a hacer? Recuperarla, porque no podemos quedarnos sin playa en estos destinos”, declara.

Castañeda afirma que la empresa cuenta desde 2015 con una planta para la gestión del sargazo, con la que ha procesado más de un millón de metros cúbicos de la macroalga en zonas marinas y de playa.

El proyecto comenzó como una alternativa para el manejo de pastos marinos, pero se fue adaptando para hacer frente a la llegada masiva del sargazo y reducir al mismo tiempo la pérdida de arena.

“Desde 2015, la empresa ha recolectado más de un millón de metros cúbicos de sargazo, pero de ese volumen solo se ha logrado regresar cerca de 100.000 metros cúbicos de arena a las playas, utilizados para restaurar y estabilizar áreas del complejo”, detalla.

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La cadena ha desarrollado además un sistema híbrido de barreras y embarcaciones especializadas, diseñadas específicamente para operar en la zona debido a que a menos de 1,5 kilómetros se encuentra parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, la segunda barrera de coral más grande del mundo.

El objetivo, señala Castañeda, es retirar el sargazo y recuperar la mayor cantidad posible de arena, frente a prácticas que todavía utilizan maquinaria inadecuada.

“Lo que hacen es meter maquinaria inadecuada y lo que se llevan es 90 % arena y 5 o 10 % de pastos marinos o sargazo, y es una práctica que se sigue realizando hasta el día de hoy”, lamenta.

 Millonaria inversión

El esfuerzo se extiende a buena parte de la industria turística. De acuerdo con el Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, la hotelería organizada invierte entre 20 y 30 millones de dólares anuales en personal, maquinaria, embarcaciones, barreras, buzos especializados e investigación para enfrentar el fenómeno.

Cifras de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo sitúan Playa del Carmen como el municipio más afectado, con 42.942 toneladas de sargazo recolectadas, seguido de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún, con 30.454 toneladas.

Vicente Madrigal, presidente del Comité de Promoción de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, asegura a EFE que, además de mantener limpias las playas, el sector busca diversificar los atractivos que ofrece a los visitantes.

Madrigal, también director comercial de Grupo Lomas, apunta que la compañía destina alrededor de 30 millones de pesos anuales (unos 1,7 millones de dólares) a la limpieza del sargazo en sus hoteles, incluida una barrera instalada en Maroma.

“Sobre todo, el beneficio que nosotros tenemos es lograr que nuestros huéspedes vean las playas un poco más limpias”, dice.

Los esfuerzos privados se desarrollan mientras los tres niveles de Gobierno mantienen programas de contención y retirada de la macroalga y preparan la Estrategia de Atención y Manejo del Sargazo anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, para la que se prevé una inversión superior a 2.000 millones de pesos (unos 115 millones de dólares).