Portugal considera el narcotráfico la principal amenaza para su seguridad interna

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Lisboa, 16 sep (EFE).- El ministro portugués de Administración Interna, Luís Neves, calificó este miércoles el narcotráfico como la “primera amenaza” para la seguridad interna del país y advirtió de la consolidación de Portugal como puerta de entrada de cocaína destinada al mercado europeo.

“El tráfico de estupefacientes es hoy la primera amenaza para la seguridad interna de Portugal”, afirmó Neves durante el debate parlamentario del Informe Anual de Seguridad Interna (RASI, por sus siglas en portugués) de 2025, cuyos datos muestran un aumento de los delitos, las detenciones y las incautaciones relacionados con las drogas.

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El ministro señaló que Portugal, al igual que otros países europeos, es utilizado como “puerta de entrada estratégica” de cocaína por organizaciones criminales transnacionales y relacionó el crecimiento del fenómeno con el aumento de la producción en América Latina y con el mayor margen de beneficio que ofrece el mercado europeo.

Según el RASI, último balance nacional consolidado disponible, los delitos de tráfico de drogas y otros ilícitos conexos aumentaron un 10,1 % durante 2025. El número de incautaciones creció un 7,4 %, hasta las 7.923, y el de detenidos avanzó un 6,1 %, hasta los 5.115.

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Las autoridades portuguesas intervinieron el pasado año 25.633 kilos de cocaína, un 11,4 % más que en 2024, distribuidos en 1.984 incautaciones, un 20,6 % más.

También fueron decomisados 14.880 kilos de hachís, aproximadamente el doble que el año anterior; 62,5 kilos de heroína, un 33,7 % menos, y 254.763 unidades de éxtasis, con un incremento del 17,4 %.

Las operaciones permitieron además intervenir cerca de 7,74 millones de euros, 204 armas, 14 embarcaciones, 310 vehículos y más de 2.600 teléfonos móviles.

El informe identifica a América del Sur y las Antillas como las principales regiones de procedencia de la cocaína llegada a Portugal y cita específicamente Colombia, Costa Rica, Paraguay, Brasil y Ecuador.

La mayor parte de la droga es transportada por mar, aunque las redes criminales también recurren a los puertos de Lisboa, Sines, Setúbal y Leixões y a los aeropuertos de Lisboa y Oporto.

El RASI alerta de que estas organizaciones tratan de infiltrarse en las infraestructuras portuarias y aeroportuarias mediante el reclutamiento o la corrupción de trabajadores de empresas públicas y privadas.

Las redes también están empleando buques nodriza, embarcaciones rápidas y semisumergibles para efectuar entregas o trasbordos en alta mar, además de aplicaciones cifradas, redes sociales, servicios postales y plataformas de la internet profunda para organizar la distribución.

Portugal participó en marzo de 2025 en la interceptación, a unas 500 millas náuticas al sur de las Azores, del primer semisumergible localizado en Europa con cocaína, una operación que el informe presenta como ejemplo del creciente grado de sofisticación de las organizaciones.

El documento considera que el narcotráfico transnacional constituye una de las amenazas más graves para Portugal y Europa por su capacidad financiera, el uso de la violencia y su relación con delitos como la corrupción, el blanqueo de capitales y la creación de empresas pantalla.

Neves anunció que la Policía de Seguridad Pública y la Guardia Nacional Republicana reforzarán su presencia y sus operaciones en las zonas más afectadas por el consumo y el tráfico callejero, especialmente en Lisboa y Oporto.

El ministro explicó que estos delitos alimentan robos, hurtos, amenazas y agresiones, además de degradar el espacio público y aumentar la percepción de inseguridad entre la población.

Los datos globales del RASI muestran que Portugal contabilizó en 2025 un total de 365.802 denuncias o participaciones criminales, 10.924 más que el año anterior, lo que supone un incremento del 3,1 %.

El Gobierno atribuye parte de esa subida al aumento de la fiscalización y de la actividad policial, que permitió detectar más delitos relacionados con las armas prohibidas, la conducción bajo los efectos del alcohol, la conducción sin permiso y la desobediencia.

En cambio, la criminalidad violenta y grave descendió un 1,6 %, hasta las 14.149 participaciones, alrededor del 4 % del total registrado en el país.

Durante el debate, Neves también dejó abierta la posibilidad de que futuros informes de seguridad incluyan datos sobre la nacionalidad u origen de los autores de los delitos.

El ministro sostuvo que esa información no debe considerarse discriminatoria y que puede resultar útil para conocer mejor la realidad delictiva y definir las políticas públicas.

El RASI de 2025 ya ofrece ese desglose en algunos apartados concretos: de los 5.115 detenidos en operaciones contra el tráfico de drogas, 3.880 tenían nacionalidad portuguesa. EFE