Acusan al primo del presidente de Filipinas de malversar unos 900 millones de dólares

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Bangkok, 7 sep (EFE).- El expresidente del Parlamento de Filipinas Martín Romualdez, primo del presidente Ferdinand Marcos Jr, ha sido acusado de malversar unos 900 millones de dólares de proyectos para el control de inundaciones, dentro de una trama de corrupción que ha sacudido la clase política del país en los últimos dos años.

La Defensoría del Pueblo interpuso ante el Tribunal Anticorrupción de Filipinas una demanda por saqueo contra Romualdez, quien sigue en libertad y ejerciendo como miembro del Parlamento, y el exrepresentante Zaldy Co, detenido en abril en Praga tras haber sido declarado prófugo por la justicia filipina.

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Ambos están acusados de "actos concertados y coordinados" para amasar de forma ilícita una fortuna de alrededor de 56.000 millones de pesos filipinos (unos 893 millones de dólares) entre 2022 y 2025", tiempo en el que Romualdez presidió la Cámara, reseñó la agencia estatal PNA.

Durante los tres años en los que se habrían cometido las irregularidades denunciadas por la oficina del ombdusman, Zaldy Co presidió el Comité de Presupuesto, desde donde administraba las asignaciones de dinero para obras públicas.

Romualdez era uno de los mayores aliados políticos de Marcos Jr, pero este se distanció del representante desde septiembre de 2025, cuando estalló el escándalo de corrupción por proyectos fantasma de control de inundaciones que, según el Gobierno, habrían causado pérdidas al erario público de al menos 1.771 millones de euros.

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La trama ha generado numerosas protestas en el archipiélago, varias de ellas impulsadas por la rivalidad entre la vicepresidenta Sara Duterte -quien enfrenta un juicio en el Senado por amenazas al presidente y corrupción- y Marcos Jr, lo que ha alterado aún más la escena política con numerosas acusaciones cruzadas.

A finales de julio, el mandatario adelantó que Romualdez estaba señalado en investigaciones y que la Justicia preparaba acciones en su contra, una medida que calificó de "dolorosa pero necesaria". EFE