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La UE urge a combatir la discriminación religiosa y garantizar la libertad de culto en todo el mundo

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La Unión Europea ha instado este viernes a la comunidad internacional a actuar contra la discriminación, el odio y la violencia por motivos religiosos, y ha exigido a todos los Estados que respeten y protejan el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y creencia en todo el mundo.

Con motivo del Día Internacional en homenaje a las víctimas de actos de violencia basados en la religión o las creencias, que se celebra este sábado, el bloque comunitario ha reafirmado su compromiso de defender este derecho "dentro y fuera" de sus fronteras frente a las graves agresiones, la persecución y las pérdidas de vidas que millones de personas sufren a diario.

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"Todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión o creencias, tal y como consagra la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo, casi dos tercios de la población mundial vive en países donde este derecho sufre graves abusos y vulneraciones", reza en un comunicado de la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, en nombre de los Veintisiete.

La Unión Europea, ha recordado la Alta Representante de la UE para Política Exterior, "se inspira en el legado cultural, religioso y humanista de Europa", del que "han surgido los valores universales de los derechos inviolables e inalienables de la persona humana".

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"La Unión y sus Estados miembro promueven el derecho a la libertad de religión o creencias para todos, en todas partes. Trabajamos de forma persistente para defender este derecho dentro y fuera de nuestras fronteras, junto con la sociedad civil", prosigue la misiva.

En este sentido, Kallas ha destacado las políticas internas de la UE para combatir "el antisemitismo y el odio antimusulmán", así como la discriminación contra cristianos y otras comunidades religiosas. En el plano internacional, ha subrayado el papel "proactivo" en la ONU y los proyectos de coexistencia en regiones como el Sahel y Asia, además de la labor del nuevo Enviado Especial para la Promoción de la Libertad de Religión o Creencias.

Por ello, la diplomacia comunitaria ha pedido a todos los Estados que actúen contra la discriminación y protejan este derecho, lo que implica "no penalizar la apostasía ni permitir el uso abusivo de las leyes contra la blasfemia".

"Mientras persistan la discriminación y la violencia, tenemos la responsabilidad de actuar de forma constructiva y seguir trabajando activamente por un mundo en el que la libertad, el respeto, la tolerancia y la paz para las personas de todas las religiones y creencias dejen de ser una excepción y se conviertan en la norma", concluye la declaración.