Madrid, 28 jul (EFE).- Los grandes incendios forestales que azotan España, como los declarados en las provincias de Madrid, Ávila y Toledo (centro), o Castellón (este), evolucionaron de forma favorable durante la madrugada del martes, aunque se teme por la inminente llegada de una nueva ola de calor.
Se empieza a vislumbrar "la luz al final del túnel", aseguró este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en rueda de prensa, aunque advirtió de que las próximas horas y días serán "especialmente complejas" ante la ola de calor que se espera en todo el país a partir del miércoles.
PUBLICIDAD
Además, el Gobierno español declaró zonas afectadas por una emergencia de protección civil los territorios afectados por 211 episodios catastróficos, en su mayoría por el fuego, y que provocaron daños en comarcas de 14 comunidades autónomas, incluyendo los incendios de Madrid, Ávila, Toledo y la Vall d'Uixó (Castellón).
Por ello, activará ayudas por daños personales y materiales y abrirá la puerta a beneficios fiscales y ayudas para reparar infraestructuras, entre otras medidas detalladas por Sánchez.
Además, se contabilizan 35 grandes incendios forestales en el país, frente a los 7 identificados durante el mismo tramo en 2025.
El incendio del centro del país que afecta a la provincia de Ávila es el mayor de la historia de España, con más de 50.000 hectáreas calcinadas.
Pese a la virulencia y extensión de los incendios de esta semana, el más mortífero de este verano fue el que se declaró el 9 de julio en Los Gallardos (Almería) en el sureste peninsular, en el que murieron 14 personas, tras el fallecimiento este martes de una mujer que permanecía ingresada en la Unidad de Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
PUBLICIDAD
Esta madrugada, el fuego evolucionó "favorablemente" aunque experimentó reproducciones, que están siendo "contenidas", a lo largo de un perímetro de más de 160 kilómetros.
De hecho, el Ministerio del Interior ha acordado el fin de la evacuación, a partir de las cinco de la tarde de este martes, de ocho municipios de la Comunidad de Madrid y cinco en la provincia de Ávila.
Además de las 50.000 hectáreas quemadas en Ávila, en la Comunidad de Madrid, limítrofe con ella, varios focos afectaron a unas 28.000 hectáreas y en Toledo, también provincia vecina con Ávila y Madrid, se cuentan 2.000 hectáreas arrasadas.
En el este peninsular, el incendio de la Vall d'Uixó calcinó ya 8.500 hectáreas y sigue sin control aunque el fuego no amplió su perímetro durante la madrugada, que tampoco fue meteorológicamente tan beneficiosa como se esperaba.
En esta provincia, los alrededor vecinos que permanecían desplazados volvieron a sus viviendas tras varios días de desalojo y los trabajos de extinción se centran en que no avance el perímetro del fuego.
Aunque la situación mejora, el pronóstico es preocupante, ya que al calor intenso, con máximas que alcanzarán hasta 42 grados, se unirá el aumento de la velocidad del viento previsto para este martes y miércoles.
Altas temperaturas y fuertes vientos son una combinación que puede dificultar la extinción de los incendios, según el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo.
nat-cma/lss
Últimas Noticias
Finaliza juicio en España a excúpula de Interior del conservador PP a espera de sentencia
Decenas de presos condenados a muerte en Irán cumplen 15 días en huelga de hambre
La RFEF pone la Ciudad del Fútbol a disposición de los afectados por los incendios en Madrid y Ávila

Hungría crea una agencia para recuperar los fondos malversados durante el periodo de Orbán

Cerca de 200 colonos irrumpen en la Explanada de las Mezquitas tras el repunte de la violencia en Cisjordania
