Bangkok, 10 jul (EFE).- Las mafias detrás de las estafas digitales que proliferan desde hace años en el Sudeste Asiático han incorporado un nuevo modelo de fraude que consiste en suplantar a la Policía y a las autoridades de otros países, entre ellos España, para conseguir que las víctimas transfieran fondos a cuentas bancarias bajo su dominio.
Un grupo de presuntos ciberestafadores hispanoparlantes vinculados con una "organización criminal" de "origen chino" lleva alrededor de nueve meses suplantando identidades policiales y de autoridades españolas mediante un sofisticado operativo que incluye tecnología de inteligencia artificial (IA) y de cambio del identificador de teléfonos conocida como 'spoofing', según fuentes conocedoras de la trama.
PUBLICIDAD
"Desde octubre o noviembre han hecho tres millones de llamadas a España" desde centros de estafas de Laos siguiendo ese modus operandi, indica a EFE una de las fuentes, sin especificar cuántas de esas llamadas han logrado obtener dinero de las víctimas.
"Son buenísimos y pueden estafar hasta a las personas más escépticas y con mayor nivel de formación. No solo en Europa, sino también en África o en Latinoamérica y el Caribe", asegura a EFE Laura Gil, portavoz para el Sudeste Asiático y el Pacífico de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito (ONUDD).
PUBLICIDAD
Estas redes nacieron vinculadas a la industria de los casinos en el Sudeste Asiático, pasando a convertirse en centros de ciberestafas tras la pandemia, en los que trabajadores, en algunos casos en condiciones de semiesclavitud, defraudan millones de dólares a víctimas de todo el planeta bajo órdenes de mafias, la mayoría chinas, según expertos y la ONU.
En estas instalaciones se han documentado torturas e incluso casos de muertes contra empleados que no cumplen objetivos, de acuerdo con investigaciones privadas, de oenegés y de la ONU.
En los últimos años han defraudado cantidades masivas mediante diferentes tipos de engaños: las conocidas como "estafas amorosas", en las que persuaden románticamente a víctimas para robarles dinero, esquemas de criptomonedas y, ahora, la suplantación de Policía y autoridades extranjeras.
PUBLICIDAD
"Las redes de estafas en el Sudeste Asiático perpetran una amplia variedad de modalidades de fraude a una escala enorme", dice a EFE Jacob Sims, investigador en la Universidad de Harvard y asesor sénior sobre redes criminales transnacionales en la firma estadounidense de análisis de datos Inca Digital.
Según Sims, "la tendencia de (perpetrar) sofisticadas estafas en las que los delincuentes se hacen pasar por agentes de policía ha sido ampliamente documentada en Camboya y Laos, y todo apunta a que está aumentando".
El proceso sería el siguiente, según ha podido constatar EFE a través de varias fuentes, incluyendo objetivos de la supuesta estafa en España: un presunto estafador llama a la posible víctima para comunicarle el inminente corte de una línea telefónica a su nombre por estar involucrada en un delito e invitarle a interponer una denuncia en línea.
PUBLICIDAD
A continuación, presuntos estafadores, mediante videollamadas, se hacen pasar por policías, recurriendo a IA y "spoofing" (técnica de suplantación de identidad con fines delictivos) para que figure el número real de la supuesta comisaría en el teléfono del receptor.
Durante el interrogatorio, los falsos policías, que pasan de un tono amable a uno más bronco, informan a la víctima de que debe depositar una suma de dinero en cuentas "seguras", bajo control de las mafias, durante la pretendida investigación.
PUBLICIDAD
"Tras dos días de llamadas me empezaron a pedir dinero porque decían que había muchos policías y personas que trabajan en el banco (donde está mi cuenta) implicados", dice a EFE una joven española que acudió a denunciar recientemente el presunto fraude.
"Decían que, como parte de la investigación, tendría que transferir práticamente todo el dinero de mi cuenta a otra para que ellos pudieran rastrear bien los movimientos. Y ahí fue cuando empecé a sospechar", añade, prefiriendo guardar el anonimato.
En las llamadas también fingían identidades de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y de Fiscalías provinciales.
El esquema del fraude en España coincide con otros denunciados este año y dirigidos hacia ciudadanos de Australia, Tailandia, Singapur y Brasil, según comunicados de organismos oficiales.
En una redada en Camboya, soldados tailandeses encontraron copias de uniformes de agentes australianos, brasileños, chinos, singapurenses y vietnamitas, entre otros, junto a escudos y banderas que usan los distintos estamentos.
Tanto el Gobierno brasileño como la Policía de Singapur han alertado asimismo sobre estafas donde delincuentes se hacen pasar por agentes de policía durante videollamadas, lo que demuestra cómo el marco de actuación de las mafias también va en aumento.
PUBLICIDAD
Si en un principio estas estafas se dirigían sobre todo a connacionales chinos, la búsqueda de posibles víctimas se amplió a otros países, entre ellos España y Latinoamérica, según ha podido comprobar EFE desde hace meses, para lo que requieren de personal nativo en estos centros desplegados por el Sudeste y Sur Asiático.
Aunque proliferaron sobre todo en Camboya y Birmania, tras varias campañas de desmantelamiento algunos se han trasladado a otros países, entre ellos Laos y Sri Lanka.
Las estafas continúan y generan, según las estimaciones más conservadoras de los expertos, "entre 50 y 70 mil millones de dólares anuales". “Lo único que se puede comparar a nivel mundial es el tráfico de drogas”, dice a EFE el investigador de Harvard. EFE
PUBLICIDAD
(foto)(vídeo)
Últimas Noticias
Las actualizaciones de Windows 11 incluirán un mayor volumen de parches de seguridad gracias a la IA

Christopher Nolan reflexiona en 'La Odisea' sobre la guerra y el regreso a casa
El Gobierno eleva a 41 los españoles fallecidos en los terremotos de Venezuela

Niños chinos registrados como tailandeses: desmantelan una red de nacimientos fraudulentos
Los usuarios de la Alta Velocidad y el tren se contraen en mayo tras caer el sector ferroviario un 5,9%
