Caracas, 7 jul (EFE).- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este martes que pidió ayuda a "países sísmicos" como Japón, Perú y Chile para que envíen a especialistas, tras el doble terremoto del pasado 24 de junio, que ha dejado al menos 3.535 personas fallecidas, 16.740 heridas y a 17.854 sin vivienda.
"Estamos pidiendo ayuda de primera a países que también son países sísmicos, como Japón, Perú, Chile. Ya hemos contactado, los Gobiernos, para tener aquí a especialistas que nos permitan ver qué estructuras requieran ajustes", dijo la líder chavista en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
PUBLICIDAD
En este contexto, prometió atender "todos los apartamentos, los edificios, impactados y afectados" por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 y pidió unión nacional para la reconstrucción del país entre todos los venezolanos.
"Venezuela, hay que decir, es un país sísmico y lo seguirá siendo. Nosotros tenemos que atender todos nuestros procesos constructivos con una habilitación técnica para no poner en riesgo, en futuro, a la familia", subrayó la presidenta encargada.
El pasado 29 de junio, Rodríguez prometió que antes de que finalice el año habrá nuevas viviendas para aquellos que hayan perdido sus hogares por los terremotos.
La mandataria dijo entonces que también están en reuniones con expertos y organismos internacionales que están brindando opciones de soluciones habitacionales inmediatas.
Además, indicó que en este momento están desplegados ingenieros y arquitectos en los estados de La Guaira, Miranda y Caracas (norte) para inspeccionar la habitabilidad de viviendas que fueron afectadas por los terremotos del miércoles. EFE
(foto) (vídeo)
Últimas Noticias
Fujimori afirma que en cien días no se resuelven problemas acumulados en años en Perú
La socialista democrática Nithya Raman gana las elecciones a la Alcaldía de Los Ángeles

Seúl comienza a anunciar medidas de estabilización ante el desplome de la Bolsa surcoreana
Lula da Silva enmarca su victoria en Brasil como una "lección al mundo" tras los reveses de Trump y Netanyahu
