La OTAN quiere ver resultados de la inyección de millones en la industria militar

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Bruselas, 3 jul (EFE).- La industria militar protagonizará la primera jornada de la cumbre de la OTAN en Ankara con un foro de alto nivel en el que se esperan anuncios de contratos por decenas de miles de millones de dólares, con idea de reducir la fragmentación en los mercados y facilitar las adquisiciones conjuntas.

El impulso decisivo a la base industrial transatlántica es uno de los objetivos de la cumbre que tendrá lugar los próximos martes y miércoles en la capital turca, ya que, tal y como dijo el secretario general aliado, Mark Rutte, la semana pasada desde Washington, pese a que se ha acelerado la producción a ambos lados del Atlántico, "necesitamos mucho más".

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"Los aliados están invirtiendo mucho más. Los presupuestos están ahí. Pero los recursos que necesitamos -para las capacidades de disuasión y defensa- simplemente no están disponibles a la escala ni con la rapidez que exige nuestra seguridad", advirtió.

Así, el Foro de la Industria de Defensa, conocido como NSDIF26, pasará a ser parte integral de la cumbre y reunirá a altos cargos de la OTAN, de los países aliados y de países socios, a empresas líderes del sector y a las comunidades encargadas de impulsar la industria y la innovación para "debatir sus cuestiones más urgentes", explica la Alianza.

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Su primera edición tuvo lugar como un evento paralelo en la cumbre aliada del año  pasado en La Haya, y tiene un perfil más destacado que el Foro de Industria que la OTAN celebra cada dos años.

Este año, el foro se centrará en los avances de los aliados para cumplir el objetivo que se marcaron en La Haya de gastar el 5 % de su PIB en defensa para 2035, y en cómo están invirtiendo cada vez más dinero para impulsar la producción militar, y las adquisiciones conjuntas.

La OTAN desempeña un papel importante a la hora de ayudar a los aliados a coordinar la compra de nuevos sistemas de armamento, vehículos y otros equipamientos de gran envergadura, aunque su desarrollo es una responsabilidad nacional.

Rutte viene alertando, en cambio, de que pese al incremento masivo de los presupuestos militares en toda la Alianza el ritmo de suministro no está siendo suficiente para mantener en unos años la disuasión y defensa creíbles y eficaces ante amenazas que garantiza la OTAN.

Los arsenales de los aliados se han visto mermados en los últimos años por el apoyo que han dado a Ucrania en su defensa ante Rusia, por no hablar del de Estados Unidos a causa de su enfrentamiento con Irán.

En una conversación con el centro de estudios Atlantic Council la semana pasada, el político neerlandés dejó claro que es necesario superar la fragmentación de las industrias de defensa nacionales -especialmente en Europa, dijo-, reducir la burocracia en EE.UU. y mantener la innovación como "prioridad absoluta”.

El fracaso del proyecto conjunto franco-germano para desarrollar cazas de sexta generación es un ejemplo de las dificultades en el mercado comunitario.

El secretario general aliado aboga por que las industrias de ambos lados del Atlantico unan fuerzas para aumentar los suministros, en un momento en que la Unión Europea, por su parte, está también potenciando los presupuestos y las inversiones en defensa pero favoreciendo que se hagan en el mercado comunitario si es posible.

En cualquier caso, Rutte apuesta por que Ankara sea el "escenario ideal" para mostrar que la OTAN está "aprovechando las oportunidades y haciendo realidad esta revolución", y avanzó que se anunciarán "nuevos contratos por valor de decenas de miles de millones de dólares".

La Alianza hace hincapié igualmente en que tan importante como el flujo de suministro es mantener el nivel de innovación en un campo muy competitivo que busca nuevas soluciones constantemente.

Rutte ha señalado en ese sentido que es necesaria una "una auténtica revolución industrial transatlántica en materia de defensa".

La OTAN alerta de que la que sigue calificando como su mayor amenaza actual y a largo plazo, Rusia, está inmersa en una guerra con Ucrania que le ha llevado a invertir el 40 % de su presupuesto en defensa, asegura, y a producir equipamiento militar sin descanso.

Por su parte, la Alianza no pierde de vista a China, que continúa modernizando sus fuerzas y ampliando sus capacidades nucleares "sin ninguna transparencia, invirtiendo masivamente en tecnología e innovación militares", en palabras de Rutte.

Entre tanto, Corea del Norte persiste en el desarrollo de su programa nuclear e, Irán sigue siendo motivo de alerta para la OTAN pese a que considera que los ataques infligidos por Estados Unidos e Israel han mermado considerablemente su programa nuclear y el de misiles balísticos. EFE