La consultora tecnológica Vass nombra a Paco Bermúdez nuevo consejero delegado global

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La consultora tecnológica Vass ha incorporado a Paco Bermúdez como nuevo consejero delegado (CEO) global, según ha informado este miércoles en un comunicado.

Con este nombramiento, la compañía refuerza su capacidad de liderazgo para avanzar hacia un modelo de negocio "más ágil y competitivo", manteniendo al mismo tiempo los pilares que han definido su posicionamiento, "como la solidez tecnológica, la excelencia en el servicio, una cultura basada en el talento y el compromiso con la innovación y la calidad".

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Bermúdez cuenta con más de 30 años de trayectoria en el sector tecnológico, desarrollada en gran parte en Capgemini, donde ocupó puestos de máxima responsabilidad como CEO en España, COO para el Sur y Centro de Europa y responsable global de los centros de entrega.

Su trayectoria le sitúa entre los directivos más destacados de la industria tecnológica, tanto en España como a nivel internacional.

"Vass es una compañía con historia, con reconocimiento internacional y con unas fortalezas reales sobre las que construir: conocimiento tecnológico profundo, talento y especialización diferencial. Mi objetivo es consolidar todo esto para seguir manteniendo un excelente servicio a nuestros clientes", ha señalado Bermúdez.

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Con este movimiento, Vass quiere consolidar su posición como un actor referente en transformación digital inteligente, reforzando su propuesta de valor hacia clientes y 'partners'.

ERE DE LA CONSULTORA

La consultora tecnológica está preparando un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en España, según han confirmado a Europa Press en fuentes de la compañía, que no ha precisado aún la afectación de este despido colectivo.

La empresa comunicó a principios de junio a su plantilla, compuesta por más de 2.300 empleados, que daría comienzo a un proceso de reestructuración, que podría impactar hasta un 13% de los trabajadores en el país, sede de su corporación.

Con la implementación de este ERE, la consultora ajustará su estructura a las necesidades del mercado, a la evolución tecnológica y a la implantación de la inteligencia artificial (IA), sin que esto afecte a ninguna de sus líneas de negocio, que se mantendrán intactas, por lo que los proyectos activos y las funciones comerciales continuarán operando con normalidad.