París, 26 jun (EFE).- La ministra de Sanidad de Francia, Stéphanie Rist, reconoció este viernes que "los calores extremos" de los últimos días en el país tendrán "consecuencias en el número de muertes suplementarias", aunque siguió sin cifrarlas.
"Ya lo vimos en 2003 (con una ola de calor histórica que dejó 15.000 decesos), habrá consecuencias en el número de muertes suplementarias, eso lo sabemos", manifestó Rist, en unas declaraciones conjuntas a la prensa con el ministro de Trabajo y Solidaridad, Jean-Pierre Farandou.
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A pesar de que el calor extremo se ha extendido ya durante una semana en Francia, su Gobierno no ha aportado ningún balance de víctimas provisional y apenas ha dado algunos datos parciales como el número de muertos por ahogamiento durante la ola de calor, 55 hasta el final de la jornada del jueves.
Ha habido también otros datos, muy parciales, que pueden dar una idea del alcance de la ola de calor. Entre la noche del miércoles al jueves -el pico de la canícula-, en París y sus área metropolitana se registraron 25 paradas cardiorrespiratorias, cinco veces más de lo que es habitual.
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También se han informado de muertes de menores dentro de vehículos en horas de fuerte calor, como dos niños de 2 y 4 años al comienzo de la semana o un bebé de 18 meses este mismo viernes.
La ministra asumió "un aumento de la actividad en las urgencias" e insistió en "las medidas de prevención" para evitar más muertes.
El ministro de Trabajo anunció la apertura de unas 2.000 plazas para los sin techo y pidió que se evite la ingestión de alcohol estos días porque favorece la deshidratación y puede contribuir a saturar aún más las urgencias. En París, las autoridades han prohibido el consumo de alcohol en la vía pública para los próximos dos días.
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Este fin de semana, la capital ha anulado dos grandes acontecimientos, la Marcha del Orgullo de París y el festival de música Solidays, que reúnen cada año a cientos de miles de personas. EFE