Lima, 24 jun (EFE).- La Reserva Nacional Mar Tropical de Grau, ubicada en la costa norte de Perú, se ha convertido en lugar de avistamiento de la ballena jorobada, en su migración anual desde la Antártida hasta el sur del continente, que además alienta la actividad económica de 9.500 pescadores artesanales, informó este miércoles el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
"La llegada anual de las ballenas jorobadas confirma la importancia de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau dentro de uno de los corredores migratorios más relevantes del Pacífico oriental", afirmó el jefe de esta reserva, Anthony Llapapasca.
El responsable agregó que la presencia de estas ballenas (Megaptera novaeangliae) no solo fortalece los esfuerzos de conservación marina, sino que también impulsa actividades económicas sostenibles que benefician a miles de pescadores, emprendedores y familias de la costa norte del país.
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La llegada de esta especie marina se espera entre julio y octubre, y marca una de las temporadas naturales más espectaculares del año, pues constituye una oportunidad única para observar de cerca a uno de los mamíferos más fascinantes del océano, destacó el Sernanp.
La Reserva Nacional Mar Tropical de Grau (RNMTG) se ha consolidado como un espacio estratégico para la conservación de la especie, donde se han impulsado medidas participativas junto con las comunidades locales y se recibe a visitantes interesados en el turismo de naturaleza.
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Cada año, las ballenas jorobadas, reconocidas por sus largas aletas pectorales, recorren miles de kilómetros desde la Antártida hasta las cálidas costas del norte del Perú para reproducirse y criar a sus ballenatos.
Las madres suelen tener una sola cría cada dos o tres años y la cuidan de manera muy dedicada durante sus primeros meses de vida.
Los ballenatos pueden medir entre 4 y 5 metros al nacer y al crecer pueden vivir más de 50 años. EFE