París, 25 jun (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, rechazaron este jueves las descripciones que apuntan a una relación "glacial" entre ambos y subrayaron las crecientes coincidencias entre París y Roma en asuntos europeos e internacionales.
Preguntado durante una rueda de prensa conjunta con Meloni en la localidad mediterránea francesa de Antibes, donde este jueves celebran una cumbre bilateral, sobre unas relaciones que en ocasiones han sido calificadas de frías, Macron respondió con sorna que, dada la actual ola de calor, "ya no queda nada de glacial".
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El mandatario francés afirmó que ambos gobiernos defienden los intereses de sus respectivos países "de manera respetuosa y comprometida" y destacó las convergencias alcanzadas en cuestiones como Ucrania, el Líbano, la situación en el estrecho de Ormuz o las negociaciones sobre el presupuesto de la Unión Europea.
"Creemos en la fuerza de la cooperación bilateral, especialmente la cooperación transfronteriza, y también en una Europa más fuerte y más soberana. Eso es lo que nos une", señaló.
Por su parte, Meloni aseguró haberse divertido entre bambalinas con los comentarios surgidos en torno a la supuesta frialdad entre ambos líderes y sostuvo que las diferencias ocasionales no han impedido una colaboración eficaz.
"Somos naciones que defienden sus intereses nacionales, pero que saben trabajar juntas. Eso significa ser francos incluso cuando no estamos de acuerdo", afirmó.
La jefa del Gobierno italiano insistió en que sus relaciones con Macron "nunca han sido glaciales", sino "relaciones entre personas serias que hablan de política", y atribuyó parte de esas percepciones a la interpretación pública de sus gestos o de sus expresiones personales.
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Tanto Macron como Meloni destacaron que la cooperación entre Francia e Italia se ha reforzado en ámbitos como la defensa, las infraestructuras transfronterizas, la política migratoria y los proyectos industriales europeos, en el marco de una relación que ambos calificaron de estratégica para el futuro de Europa. EFE
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