(Actualiza con declaraciones de Jeff Bezos y del administrador de la NASA, Jared Isaacman)
Washington, 29 may (EFE).- Un cohete de la empresa aeroespacial Blue Origin, fundada por el magnate Jeff Bezos, explotó en la noche del jueves en Cabo Cañaveral, en el estado de Florida (EE.UU.), durante una prueba en una plataforma de lanzamiento, lo que supone un nuevo revés para la compañía en su competencia con SpaceX.
PUBLICIDAD
El cohete, del tipo New Glenn, estalló durante una prueba de encendido estático ('hot fire test'), una maniobra previa a un futuro lanzamiento orbital.
Según Blue Origin, todo el personal fue evacuado y no se registraron heridos.
"Todo el personal está contabilizado y a salvo", recalcó Jeff Bezos en su cuenta de la red social X.
Bezos apuntó que aún es pronto para conocer la causa del siniestro, pero subrayó que la empresa ya está trabajando para encontrarla.
"Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena", resumió el empresario estadounidense.
Jared Isaacman, administrador de la NASA, avanzó que la agencia espacial de EE.UU. colaborará en el esclarecimiento de lo ocurrido.
"Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar el impacto en las misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes", explicó Isaacman en su cuenta de X.
La agencia espacial proporcionará información sobre cualquier impacto de este siniestro en el programa Artemis y en el proyecto de instalar una futura base lunar.
Según el administrador de la NASA, "los vuelos espaciales no perdonan errores y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil".
Estaba previsto que el cohete siniestrado participara en próximas misiones de despliegue de satélites, incluidos aparatos de la red de internet espacial de Amazon, un proyecto impulsado también por Bezos para competir con Starlink, de SpaceX.
El incidente se produce apenas semanas después de otro problema con un lanzamiento comercial de New Glenn, cuando un fallo en uno de los motores dejó un satélite en una órbita incorrecta, lo que derivó en una investigación de la Administración Federal de Aviación (FAA).
PUBLICIDAD
Blue Origin desarrolla el cohete New Glenn desde hace casi una década con el objetivo de competir en el mercado de lanzamientos pesados, dominado por SpaceX, empresa de Elon Musk, cuyos vehículos Falcon y Starship lideran actualmente las misiones comerciales y gubernamentales en Estados Unidos. EFE
(Vídeo)
Últimas Noticias
Perú destina 35 millones de dólares para comprar arroz a productores en paro
Estallan combates entre el Ejército somalí y fuerzas leales a un líder regional depuesto
Brasil investiga un posible caso de ébola en un hombre que viajó a África
Rumanía anuncia más de 6.600 millones en compras de material militar con cargo al programa europeo SAFE
