La OPAQ localiza armas químicas ocultas en antiguos bastiones de Al Asad en Siria

Guardar

Imane Rachidi

La Haya, 28 may (EFE).- La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha localizado en las últimas semanas en Siria una cantidad “significativa” de armas químicas no declaradas y miles de documentos vinculados al antiguo programa químico del régimen de Bachar al Asad, una confirmación de que Damasco ocultó parte de su arsenal prohibido.

PUBLICIDAD

El descubrimiento fue realizado por un equipo de nueve expertos de la OPAQ desplegados desde comienzos de mayo en Siria con apoyo de las nuevas autoridades sirias, explicó el organismo en su informe mensual sobre el desarme químico sirio correspondiente a mayo.

La misión se concentró en varias ubicaciones de las provincias de Hama, Homs y Latakia, zonas que permanecieron durante años bajo control del antiguo régimen durante la guerra civil siria y que estaban consideradas por los investigadores como “puntos de alto interés no declarados”.

PUBLICIDAD

Según la OPAQ, situada en La Haya (Países Bajos), entre los materiales encontrados hay decenas de municiones químicas no declaradas previamente a esta organización, incluidas bombas aéreas del mismo tipo que las utilizadas en los ataques químicos perpetrados en Ltamenah y Jan Sheijun en 2017.

También fueron localizados cohetes similares a los usados en el ataque químico de Guta de agosto de 2013, uno de los episodios más mortíferos de la guerra siria.

Fuentes de la organización reconocieron a EFE los "temores" de que armas químicas aún no localizadas acaben en "manos erróneas" en el próximo periodo, pero subrayaron "la cooperación" de las nuevas autoridades sirias con los inspectores internacionales.

El director general de la OPAQ, el diplomático español Fernando Arias, aseguró que el hallazgo confirma las conclusiones mantenidas por la organización desde 2014 de que el antiguo régimen sirio ocultó información e intentó “engañar, sin éxito” a la comunidad internacional sobre la verdadera dimensión de su programa químico.

“Los resultados de este despliegue son significativos”, señaló Arias, quien pidió a las nuevas autoridades sirias declarar y destruir todos los materiales hallados bajo supervisión de la organización, para aclarar de forma completa y transparente el alcance del arsenal químico heredado del régimen de Al Asad.

Además de municiones, los expertos encontraron grandes cantidades de sustancias químicas almacenadas por separado y miles de documentos relacionados con el programa sirio de armas químicas recuperados en diferentes ubicaciones.

La OPAQ señaló en su informe que, a pesar de más de una década de investigaciones, la declaración inicial presentada por Siria tras adherirse a la Convención sobre Armas Químicas en 2013 sigue sin poder considerarse “exacta y completa” dadas las “lagunas, discrepancias e inconsistencias” detectadas.

El organismo recordó que, de las 26 “cuestiones pendientes” identificadas desde 2014 sobre el programa químico sirio, solo siete han sido resueltas hasta ahora, mientras que el resto sigue siendo motivo de “seria preocupación” porque implica posibles “grandes cantidades no declaradas” de agentes químicos y municiones.

La caída de Al Asad en diciembre de 2024 permitió reactivar investigaciones y acceder a nuevos lugares sospechosos. Los equipos de la OPAQ han visitado ya más de 20 ubicaciones, recogido muestras, realizado entrevistas con antiguos expertos en armas químicas y analizado miles de documentos entregados por las nuevas autoridades sirias.

El informe también advierte de que la OPAQ está investigando la desaparición de 75 cilindros no declarados detectados en una instalación cercana a Alepo, así como la presencia confirmada de agentes químicos de guerra en barriles enterrados encontrados en distintos puntos del país.

Según la organización, la información recopilada hasta ahora apunta a que más de 100 lugares adicionales en Siria podrían haber estado relacionadas con armas químicas, además de los 26 lugares ya declarados por Al Asad.

Las actividades de la OPAQ en Siria fueron suspendidas en marzo por el deterioro de la seguridad en la región, pero los despliegues se reanudaron este mes.

La misión actual cuenta con el apoyo de unas 200 personas del lado sirio, entre ellas miembros de las fuerzas de seguridad, expertos en desminado y especialistas en armas químicas, biológicas y radiológicas.

El año pasado, el ministro sirio de Exteriores, Asaad al Shaibani, prometió ante la OPAQ “destruir cualquier remanente del programa de armas químicas desarrollado bajo el régimen de Assad, poner fin a este doloroso legado, hacer justicia a las víctimas y garantizar un cumplimiento sólido del derecho internacional”.

La OPAQ, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2013, subrayó que Siria sigue obligada legalmente a cumplir con la Convención sobre Armas Químicas, independientemente del cambio de gobierno producido en 2024. EFE