Greenpeace y Bardem denuncian en un corto las demandas para acabar con el activismo ambiental

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Madrid, 28 may (EFE).- La organización ecologista Greenpeace ha estrenado este jueves un cortometraje protagonizado por los actores Javier Bardem y Yasmin Finney en el que denuncia las demandas abusivas presentadas por las empresas contaminantes con el fin de combatir la disidencia.

'SLAPP Suit' narra "la amenaza" que suponen las SLAPP, acrónimo inglés para referirse a las demandas estratégicas contra la participación pública: son pleitos con intención intimidatoria para, según Greenpeace, "ahogar a activistas, periodistas y organizaciones sin ánimo de lucro en costas judiciales, agotar su tiempo y recursos y, en última instancia, hacer que el coste de la disidencia sea demasiado alto".

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En el corto, de dos minutos de duración, el actor español Javier Bardem interpreta a un sastre que hace un traje a medida a una disidente que se cuela en su taller. Durante la confección, le aprieta tanto las costuras que la joven activista, a la que también cubre la boca con una cinta métrica que lleva la palabra SLAPP, no puede moverse.

"Las demandas mordaza están diseñadas para silenciar. Es hora de resistir", señala la cinta, mientras la protagonista interpretada por la actriz británica Yasmin Finney hace estallar las costuras del traje que la aprisiona.

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Greenpeace menciona en su nota de presentación del corto a la empresa estadounidense de oleoductos y gasoductos Energy Transfer, que "lleva casi una década interponiendo continuamente demandas abusivas contra Greenpeace en Estados Unidos y Greenpeace Internacional, en un intento descarado de silenciar la libertad de expresión, borrar el liderazgo indígena del movimiento de Standing Rock y castigar la solidaridad con la resistencia pacífica contra el oleoducto Dakota Access".

"Las empresas contaminantes y los oligarcas codiciosos", ha señalado Greenpeace en un comunicado, "saben que las protestas funcionan; por eso están intentando que lo que haya en juego sea tan importante que nadie esté dispuesto a arriesgarse para defender a las personas o al planeta".

También las petroleras Shell, Total y ENI han presentado demandas SLAPP contra entidades de Greenpeace en los últimos años.

En Europa, Greenpeace Internacional, con sede en Países Bajos, busca que Energy Transfer rinda cuentas por sus sucesivas demandas abusivas en virtud de la legislación neerlandesa y la nueva directiva de la UE contra las demandas SLAPP.

Javier Bardem se pregunta cómo es posible no alzar la voz ante este escenario.

"Hice esta película con Greenpeace porque están librando una batalla legal monumental en torno a la libertad de expresión, pero en realidad se trata de algo mucho más grande: los intentos generalizados de silenciar el activismo", ha dicho el actor español ganador de un Óscar.

"El tipo de demandas que utiliza la empresa de oleoductos Energy Transfer también se está empleando para silenciar a periodistas, artistas y gente corriente que se preocupa por sus comunidades. La cuestión no es por qué hay que alzar la voz, sino cómo no íbamos a hacerlo, si queremos seguir disfrutando de la misma libertad en el futuro", ha añadido Bardem.

Susannah Compton, directora del programa de Resistencia Civil y Libertades de Greenpeace Internacional, ha asegurado que estas tácticas de intimidación de las empresas suponen "una crisis existencial para la libertad de expresión y de protesta de todas aquellas personas que se atreven a alzar la voz contra los poderosos".