El Consejo de Europa denuncia "niveles alarmantes" de discursos de odio

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La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), órgano dependiente del Consejo de Europa, ha alertado este jueves en su informe anual sobre los "niveles alarmantes" de discursos de odio crecientes en todo el continente europeo.

Según el informe, el origen étnico o la nacionalidad se sitúan como los motivos más comunes de los ataques, seguidos de la religión, la ciudadanía, la orientación sexual y la identidad de género. La ECRI destaca que el discurso xenófobo se ha vuelto más prevalente en el contexto de la elaboración de políticas de inmigración más "estrictas".

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Asimismo, señala que el odio contra las comunidades judía y musulmana se mantiene en niveles muy superiores a los registrados antes del ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza.

El presidente de la ECRI, Bertil Cottier, ha advertido de las graves consecuencias de esta tendencia. "El discurso de odio no solo se dirige a personas individuales, sino a la sociedad en su conjunto", ha esgrimido. Cottier ha hecho hincapié en que, cuando las personas se sienten inseguras por quiénes son o cómo son percibidas, pueden acabar excluyéndose de la vida pública . "Por eso el discurso de odio daña no solo a las víctimas y a las comunidades afectadas, sino a la propia democracia", ha afirmado.

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EL ODIO EN LA POLÍTICA Y LAS REDES SOCIALES

Además, el informe pone el foco en el uso de "estereotipos negativos" y desinformación por parte de figuras políticas, "especialmente durante los periodos electorales", dirigidos principalmente contra extranjeros, personas LGBTI, gitanos y musulmanes. Ante esta situación, el organismo insta a los líderes políticos y funcionarios públicos a "rechazar el discurso de odio y promover narrativas inclusivas".

El Consejo de Europa ha "observado con preocupación" una tendencia al alza en las amenazas, incluso de muerte, contra parlamentarios, jueces y actores de la sociedad civil que se posicionan contra el racismo y la intolerancia, lo que está generando un "efecto disuasorio" en la defensa de los derechos humanos.

En lo que a tecnología se refiere, Cottier ha señalado que "la IA encierra una verdadera promesa para detectar y gestionar los contenidos de odio en línea", aunque ha matizado que su aplicación práctica aún es limitada. En este sentido, ha defendido que su uso "debe ir de la mano de una sólida supervisión humana y canales claros para denunciar el odio en línea".

Finalmente, advierten sobre el impacto del odio en niños y jóvenes, tanto como víctimas como perpetradores, y lamentan que los docentes "no cuenten con la preparación suficiente para abordar estas narrativas en las escuelas".