París, 27 may (EFE).- "Con el calentamiento climático esto se repetirá más veces, el torneo tendrá que hacer algo". Con un abanico en su mano derecha y acompañada por su hija, la parisina Mifi resume el temor de muchos de los espectadores de Roland Garros que soportan este miércoles temperaturas superiores a los 30 °C.
Es cerca de mediodía y la francesa lleva media hora haciendo cola para entrar en la pista 9, que, como la mayoría del torneo parisino, no tiene un centímetro de sombra.
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"Vamos a llegar a los 33 °C, 34 °C, es difícilmente soportable, incluso para los propios jugadores", advirtió la mujer, quien carga botellas de agua congeladas para aguantar la tórrida tarde parisina.
Entre las dos pistas principales, la Philippe Chatrier y la Suzanne Lenglen -las únicas, junto a la Simonne Mathieu, con amplias zonas de sombra-, las sombrillas, los abanicos y las gorras destacan entre la multitud. Hay muchos niños y también ancianos, dos de los grupos más vulnerables a las oleadas de calor.
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A pocos metros de la Chatrier, un padre treintañero llena la botella de agua de su hijo en una fuente pública. El hombre, que tiene entradas para la Suzanne Lenglen, considera que la organización ha hecho lo necesario para que los espectadores tengan donde refrescarse.
No es la opinión del brasileño Thiago, quien aguarda pacientemente en la fila un hueco para ver a la estrella de su país, Joao Fonseca, en la pista 14, varias horas antes de que comience el partido, previsto para celebrarse en medio de la tarde, cuando el sol cae a plomo.
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"Hay que echar solo un vistazo a los accesos principales y te das cuenta de que es todo puro asfalto. Se podría hacer algo al respecto", consideró el hincha, quien aludió a la necesidad de crear más zonas vegetalizadas.
Precisamente la 14 es la pista descubierta con más capacidad, con 2.200 espectadores. Sin embargo, en ella, la sombra brilla por su ausencia, lo que puede poner en riesgo la salud del público.
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"Yo me acuerdo hace 10 años, cuando vine la primera vez a Roland Garros, en la misma época del año (mayo), y estaba nublado, había llovido el día anterior, llevábamos incluso chaqueta. Eso no prueba exactamente el cambio climático, pero el contraste es chocante", juzgó Thiago, equipado con gafas de sol, sombrero y un par de botellas de agua.
Interrogada por EFE, la Federación Francesa de Tenis (FFT) aclaró que no se ha producido ningún percance grave entre los espectadores desde que el domingo empezase a apretar el calor.
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Según el Gobierno francés, ha habido, en todo el país, al menos siete fallecidos por un episodio canicular sin precedentes en Francia por su precocidad, pues se produce a un mes del verano, en mayo. Este martes por la tarde se sumó a la lista un joven que se ahogó en un río al norte de París.
La FFT, que activó el lunes su plan para condiciones climáticas extremas, mantiene las medidas para amortiguar el calor entre los jugadores y ha anunciado otras dirigidas para los recogepelotas y el público en general.
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"La duración de los turnos de los recogepelotas se ha reducido de 45 a 30 minutos", explicó la organización. Una recogepelotas sufrió un golpe de calor el lunes durante el encuentro entre el peruano Ignacio Buse y el ruso Andrey Rublev y la tuvieron que evacuar.
"Tienen además la obligación de descansar en un espacio climatizado", agregó la federación.
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Para los miles de espectadores que el recinto acoge, Roland Garros recordó que hay "fuentes de agua potable accesibles de forma gratuita por todo el estadio" y explicó que se han instalado "nebulizadores en varios puntos".
"Se realizan recomendaciones al público a través de diversos canales para recordarles los buenos hábitos que deben adoptar (crema solar, botella de agua, gorra o sombrero, zonas de sombra cercanas, etc.)", expuso.
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Para los encuentros, se mantienen las directrices del inicio de la semana. Tanto para el cuadro femenino como para el masculino, se permitirá un descanso de 10 minutos si cualquiera de los jugadores o jugadoras lo solicita cuando el WBGT alcance los 30,1 grados Celsius o más, ya sea antes del comienzo del partido o durante un encuentro.
En el caso de las mujeres, este descanso sería entre el segundo y el tercer set y en el de los hombres entre el tercero y el cuarto.
La FFT recordó que el índice WBGT en el que se basa tiene en cuenta la temperatura, la humedad, la radiación solar y el viento, entre otros factores, lo que no coincide con "la temperatura de los teléfonos móviles".
Hasta ahora, ha habido una retirada reivindicada por el calor, la del jugador canadiense Gabriel Diallo, 49º del mundo, quien, el domingo, abandonó el partido ante el australiano James Duckworth. Otros tenistas, como el noruego Casper Ruud, han desvelado haber sufrido un golpe de calor jugando.
La suspensión de los partidos sucedería en caso de que el WBGT alcance los 32,2 grados Celsius, lo que equivaldría a 38 grados Celsius de la temperatura ambiente.
Antonio Torres del Cerro