Noboa cumple primer año de reelección bajo "guerra" contra al crimen y crisis con Colombia

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Quito, 23 may (EFE).- El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, cumple este domingo el primer año de su nuevo mandato, marcado por la continuación de la "guerra" que le declaró al crimen organizado, la derrota en el referéndum donde buscó instaurar una Asamblea Constituyente, las protestas indígenas contra la eliminación del subsidio al diésel y la guerra comercial con Colombia.

Noboa, que llegó por primera vez al poder en noviembre de 2023 para completar el período del conservador Guillermo Lasso y que fue reelegido en 2025 para un mandato completo de cuatro años, buscó aprovechar su nueva victoria electoral para profundizar sus reformas, pero se topó con la Corte Constitucional y un referéndum que le dio la espalda.

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Ya en 2024 declaró a Ecuador en "conflicto armado interno" y tildó de "terroristas" a las bandas criminales, dedicadas principalmente al narcotráfico y la minería ilegal, y a las que el Gobierno achaca los altos índices de violencia que sitúan al país a la cabeza de Latinoamérica en homicidios.

Pese a esa declaratoria y golpes como la captura de José Adolfo Macías Villamar ('Fito'), en Ecuador, y Wilmer Chavarria ('Pipo'), en España, los máximos líderes de Los Choneros y Los Lobos, las dos mayores bandas criminales del país, 2025 cerró con un récord de unos 9.300 homicidios.

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El mayor revés político de Noboa ocurrió en noviembre pasado, cuando los ecuatorianos dijeron 'No' a las cuatro preguntas del referéndum y consulta popular que impulsó, con los que buscaba instalar una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Carta Magna (61,81 %) y reducir el número de asambleístas (53,72 %).

También vio frustrado su intención de eliminar la financiación con dinero público a los partidos políticos (58,31 %) y retomar la instalación de bases militares extranjeras (60,83 %).

Por otra parte, Noboa ha recibido duras críticas, especialmente del correísmo, la principal fuerza de la oposición, que lo acusa, sin pruebas, de mover fichas para bloquear su participación en las elecciones locales debido a una suspensión impuesta, a iniciativa de la Fiscalía, que investiga al movimiento Revolución Ciudadana, liderado por el expresidente Rafael Correa (2007-2017).

Por otro lado, el capítulo más tenso en este primer año ocurrió al afrontar protestas por la eliminación del subsidio al diésel, que se focalizaron en la provincia de Imbabura.

Las movilizaciones, que dejaron dos manifestantes muertos y unos 300 heridos, comenzaron el 22 de septiembre y terminaron un mes después sin que Noboa acepte ninguna de las demandas de los indígenas, que atribuyeron las decisiones del gobernante a exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En abril, el FMI aprobó la quinta revisión del acuerdo crediticio suscrito con Ecuador en mayo de 2024, que asciende a 5.000 millones de dólares para un periodo de cuatro años. El FMI destacó que el Producto Interno Bruto (PIB) real del país repuntó con fuerza en 2025 en un contexto de baja inflación, y que se espera que crezca un 2,5 % en 2026.

Noboa ha reforzado especialmente su cercanía con el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos y pese a haberse prohibido la instalación de bases militares extranjeras, las fuerzas armadas estadounidenses y ecuatorianas han realizado operaciones militares conjuntas en territorio ecuatoriano contra lo que llaman objetivos "narcoterroristas".

Desde febrero se ha enfrascado en una guerra comercial con Colombia con la imposición de aranceles de hasta el 100 % a las importaciones de productos de ese país para presionar a su homólogo, Gustavo Petro, a reforzar la seguridad en la frontera, lo que Colombia ha respondido con la misma medida en proporciones menores, sin visos de que este conflicto se solucione pronto. EFE