Roca Rey habla tras su vuelta, del inmenso apoyo de su red familiar a su intensa recuperación

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Más de veinte días de rehabilitación y contra todo pronóstico, Andrés Roca Rey volvía a vestirse de luces el 15 de mayo en Jerez para regresar a los ruedos, tras la impresionante cogida que sufrió el 23 de abril en la Feria de Sevilla y cuyo parte médico no hacía presagiar precisamente que el peruano estuviese de nuevo toreando, menos de un mes después. Y además con un resultado a la altura del número uno del escalafón, saliendo por la puerta grande después de cortar cuatro orejas.

El esfuerzo ha merecido la pena. "Han sido días bastante duros sobre todo al principio de la recuperación", explicaba el diestro a la salida del hotel. "He estado pidiendo bastante a la fisioterapia y hacer mucho caso a los doctores, cosa que a veces cuesta trabajo, pero ha habido mucha disciplina y estoy muy contento de haber reaparecido aquí en Jerez".

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El diestro aclaraba la cantidad de horas ha estado en rehabilitación y explicaba en qué situación está: "Diez horas tampoco, han sido bastantes horas al día todos los días, he tenido una buena evolución, aún tira, aún duele, pero ya pudiendo torear". Hombre familiar donde los haya, para Roca Rey su red de apoyo es importantísima y así quedó patente el día de la cogida cuando, de inmediato, las puertas de la enfermería de La Maestranza se llenaron de amigos, arropando a Tana Rivera, su novia, y además sus padres volaron de inmediato a España desde Perú.

"Vinieron porque se asustaron con la noticia, aparecieron de sorpresa, la verdad que es bonito siempre estar con tu familia cuando estás lejos de ellos", explicaba Roca Rey. Además, destacaba el inmenso apoyo que sintió por parte de los suyos: "Muchísimo, siempre de mi familia, de la gente, de la afición y bueno, agradecer también a los doctores siempre por haber estado tan pendientes y haber acertado con mi recuperación".

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