La Europa que sobrevivió a la guerra, vista desde la correspondencia de Augusto Roa Bastos

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Asunción, 30 abr (EFE).- La Europa que se abrió camino tras el fin de la Segunda Guerra Mundial queda retratada en la correspondencia que el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, considerado por muchos como el más trascendental en la historia de su país, compartió con su esposa cuando viajó al Viejo Continente en 1945, y que ahora se compila en un nuevo libro sobre su vida.

Los telegramas, cartas y diarios, que fueron celosamente conservados por la familia, no se hacen públicos pero nutren el libro 'La Europa que vio Augusto Roa Bastos', una obra editada con el auspicio de la Fundación Roa Bastos y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), presentada en Asunción.

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Roa Bastos llegó a Londres en julio de 1945 con una beca del British Council para estudiar periodismo, una profesión que ya ejercía con éxito en su natal Asunción.

No encontró la Europa que idealizaban los latinoamericanos, sino una destruida, plagada por el hambre y arruinada por la Segunda Guerra Mundial.

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Pero también vio júbilo y esperanza, como cuando fue testigo del anuncio de la rendición de Japón tras el lanzamiento de las bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, un hecho que narró en un escrito de manera desapegada.

A Europa, el escritor paraguayo y Premio Cervantes en 1989 llegó en un carguero inglés que transportaba trigo para suplir la escasez causada por el abandono de los campos y la guerra, que dejó unos 70 millones de muertes, según diversas estimaciones.

En el camino, y durante su estancia entre Inglaterra y Francia, Roa Bastos escribió a su mujer, Ana Lidia Mascheroni, con quien se había casado tres años antes.

Esta correspondencia y los escritos que hizo para diarios de Francia e Inglaterra hacen parte del libro escrito por la catedrática francesa Carla Fernandes y la paraguaya Mirta Roa, hija de Roa Bastos y una de las principales defensoras del legado del célebre escritor.

Fernandes conoció la obra de Roa Bastos a mediados de la década de 1980, como parte de su formación académica.

Más adelante, la investigadora se topó, en 1991, con escritos hechos por Roa Bastos para un diario francés, lo que despertó su curiosidad y echó a andar un proyecto que se materializó con la impresión de este libro que ya está disponible al público.

"Desde 2017 estábamos con este proyecto, para poder publicar, pero me faltaban bastantes etapas de su viaje", indicó Fernandes a EFE sobre el proceso de elaboración del libro.

El proyecto pudo completarse con la correspondencia que Mirta Roa conservaba, y que fue haciendo llegar desde Asunción a Fernandes en Francia.

"A partir de las fechas, a partir de lo que él contaba, pude elaborar una cronología bastante detallada (...), esto para él es el inicio de la escritura", añadió la investigadora.

Al presentar el libro, Fernandes también señaló que la correspondencia de Roa Bastos con su mujer refleja la mentalidad de un hombre joven y decidido, pero que también sentía temores, como morir en una naufragio provocado por una mina en el océano Atlántico.

"Es la pequeña historia de la familia Roa Bastos, pero también es la historia de Europa en posguerra, de los exiliados, del hambre", dijo.

En la misma línea declaró Mirta Roa, que no solo es hija del gran escritor paraguayo, sino coautora del libro que relata sus primeras vivencias en Europa.

"Las cartas eran un diálogo con mi madre, gracias a ese diálogo podemos decir que somos hijos del amor", apuntó. EFE

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