
Al menos seis personas han muerto este lunes a causa de un ataque achacado al Ejército de Sudán contra un campamento de desplazados situado en los alrededores de la ciudad de Zalingei, en la región de Darfur (oeste), según ha denunciado la organización Emergency Lawyers.
Así, ha indicado que el ataque ha alcanzado el campamento de Al Hamidiya, "una de las instalaciones civiles que brindan servicios humanitarios esenciales en medio de la crisis alimentaria y de salud" en la región, dejando al menos seis muertos y "decenas de heridos".
La organización ha afirmado que el ataque ha causado además la destrucción de refugios en el campamento, que "alberga a miles de desplazados, la mayoría mujeres y niños", sin que las Fuerzas Armadas sudanesas se hayan pronunciado por ahora sobre el bombardeo.
"Este ataque supone una clara violación del principio de distinción entre objetivos militares e instalaciones civiles protegidas impuesto por el Derecho Internacional Humanitario", ha criticado, antes de apuntar a un "patrón recurrente de ataques contra infraestructura humanitaria".
En este sentido, ha incidido en que este tipo de ataques ahondan "la catástrofe humanitaria que sufre la población de Darfur" a causa de la guerra civil entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que ha provocado "un colapso de los servicios básicos".
"Este bombardeo también tiene graves impactos que van más allá del propio ataque, al interrumpir los servicios dentro del campamento y amenazar la continuidad del refugio, la atención médica y los alimentos para los desplazados, especialmente los grupos más vulnerables de mujeres y niños", ha dicho, al tiempo que ha vuelto a pedir el "cese inmediato" de los "ataques indiscriminados".
La guerra civil en el país africano estalló el 15 de abril de 2023 a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 de Omar Hasán al Bashir, un proceso ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.