
El expresidente de Estados Unidos Barack Obama ha celebrado este miércoles el rediseño de los distritos en Virginia en una consulta popular, una maniobra que podría dar a los demócratas cuatro congresistas más en las elecciones legislativas federales de noviembre, popularmente conocidas como 'midterms'.
"¡Felicidades, Virginia! Los republicanos están intentando inclinar las elecciones de mitad de mandato a su favor, pero aún no lo han logrado", ha señalado el expresidente en un mensaje en redes sociales en el que ha aplaudido el resultado de la consulta que ha justificado que supone "contraatacar" las maniobras republicanas en otros territorios.
"Gracias por mostrarnos cómo es defender nuestra democracia y contraatacar", ha añadido Obama, después de que el electorado del estado de Virginia aprobara por un estrecho margen el rediseño de sus distritos congresionales.
Esta propuesta se sometía a voto a petición del Partido Demócrata, que, de este modo, podría lograr cuatro escaños más para la Cámara de Representantes.
El resultado transforma el estado, que antes presentaba uno de los más ajustados balances en cuanto a representantes de uno y otro partido (seis demócratas por cinco republicanos, con varios escaños en juego), mientras que, con el plan de rediseño aprobado, los votantes republicanos estarían distribuidos de tal manera que solo se verían favorecidos en un distrito.
La votación ha marcado uno de los actos finales de una batalla nacional prolongada durante un año y que se desencadenó cuando el Partido Republicano intentó modificar los distritos electorales en el estado de Texas en un esfuerzo por mantener el control republicano de la Cámara de Representantes llegadas las elecciones de medio término, en las que el partido que ostenta la Casa Blanca, históricamente, cede terreno.
Obama se metió de lleno en esta batalla al respaldar la consulta para realizar cambios en el mapa electoral de Virginia y, de esta forma, "equilibrar el terreno" ante las maniobras del Partido Republicano en otros estados. Estas maniobras, según el expresidente demócrata, amenazan las elecciones "libres" en Estados Unidos por lo que justificó reorganizar el mapa para "poder de igualar las condiciones" en las 'midterms'.