Guindos defiende una política monetaria prudente del BCE por las guerras de Ucrania e Irán

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Madrid, 21 abr (EFE).- El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, defendió este martes la prudencia de la política monetaria y de tipos de interés pese a la presión que representan conflictos como la guerra de Ucrania y la de Irán.

De Guindos insistió en que la política monetaria "tiene que ser prudente", siempre atentos a la duración del conflicto y sus implicaciones, si bien reconoció que ninguna decisión puede frenar "un primer impacto en la inflación".

Argumentó que, "por respeto institucional", nunca ha comentado las decisiones del BCE sobre tipos de interés, aunque señaló que la subida de los precios de la energía "no es algo que se pueda controlar mediante las decisiones de los bancos centrales", pese a que el mandato de estas instituciones financieras es fundamentalmente la estabilidad de precios.

Pero la política monetaria "no es todopoderosa", precisó. Aunque se puede frenar "un primer impacto en la inflación", entran en juego las actuaciones de los gobiernos y la propia evolución de los conflictos que afectan a los precios.

Antes de que EE.UU. e Israel empezaran a bombardear Irán el 28 de febrero, la situación de Europa era relativamente buena, con buenas tasas de crecimiento, que previsiblemente se reducirán ahora.

En esta línea, instó a no minimizar la guerra de Ucrania, pues la mayor amenaza para Europa, que es "existencial", procede de Rusia, a pesar de la grave crisis bélica que vive ahora Oriente Medio, que causa una escalada de precios de la energía.

Dedujo de ello la importancia de contar con inversiones adecuadas en defensa, máxime cuando Estados Unidos ha dado pasos atrás en su compromiso con Europa sobre este asunto.

La economía europea se enfrenta también a otros riesgos. Aunque la estabilidad financiera es buena y la situación de los bancos también, las valoraciones "están muy altas" y la política fiscal no es homogénea, además de carecer de una unión bancaria europea y de bienes y servicios, constató De Guindos.

Hay mucha división en el Parlamento Europeo, donde gran parte de los eurodiputados son populistas, lo que ha dificultado la elaboración de presupuestos, recordó.

Según De Guindos, las "buenas noticias procedentes de Hungría" se han visto mitigadas por "las malas procedentes de Bulgaria", donde el ultranacionalista Viktor Orban (extrema derecha) perdió el poder en las últimas elecciones y el prorruso y euroescéptico Rumen Radev sacó mayoría absoluta, respectivamente.

En un acto organizado por el periódico español La Razón, De Guindos señaló también a los "no bancos". Son entidades entre las que hay aseguradoras y fondos de pensiones, pero a las que ahora se han añadido otras "no supervisadas y que prestan dinero", que generan muchas dudas, tras haberse producido incluso limitaciones en los reembolsos. EFE