
El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha lamentado que, en el ámbito mundial, "no predomina la paz, sino el conflicto", pues "estamos sufriendo guerras sangrientas, como la de Rusia frente a Ucrania y la de Estados Unidos e Israel contra Irán", mientras que, "a nivel político, también entre nosotros, se está imponiendo un discurso polarizador, donde se demoniza al que piensa distinto, convirtiéndolo en enemigo".
Así lo ha destacado Fernández en su carta semanal, recogida por Europa Press y en la que ha señalado como el Papa León XIV "denuncia también que la relación entre los pueblos, en vez de basarse en el derecho, la justicia y la confianza, se está apoyando en el miedo y en el dominio por la fuerza. A partir de ahí, se entiende perfectamente la llamada a incrementar el gasto militar. De hecho, en el año 2024, ese gasto a nivel mundial aumentó más de un 9% respecto al año anterior".
Además, según ha avisado el obispo de Córdoba, "añade gravedad al asunto la aplicación de la IA en los conflictos armados, lo que contribuye a descargar las responsabilidades personales y a disminuir el peso de tantas y tan graves tragedias", recordando en este punto Jesús Fernández la postura del Papa Juan XXIII, quien "recordaba la necesidad de un desarme integral, que debe comenzar por la conversión personal del corazón y de la inteligencia".
Ello implica, según ha subrayado el obispo de Córdoba en su carta semanal, que "la paz es un regalo de Cristo resucitado, un don que tenemos que preservar y hacer crecer desde la misma raíz del corazón superando la desconfianza, el odio y la violencia".
EDUCACIÓN Y JUSTICIA UNIVERSAL
A juicio de Jesús Fernández, es preciso "apostar también por la educación", pues, como "recordaba el Papa Francisco, invertir en cultura ayuda a que disminuya el odio y aumente la civilización y la prosperidad", de modo que "a los jóvenes hay que ayudarles a entender que no deben rendirse a las seducciones del materialismo, del odio y de los prejuicios, que deben reaccionar ante la injusticia y defender los derechos de los demás con el mismo vigor con el que defienden sus derechos".
"El mismo Papa recordaba --ha proseguido-- que la paz muere cuando se divorcia de la justicia, pero la justicia es falsa si no es universal. Por lo tanto, es necesario trabajar por implantarla en todos los ámbitos", concluyendo el obispo de Córdoba con un "llamamiento al mundo de la política, para que eche mano del diálogo y la diplomacia, para que defienda el derecho internacional y que no vuelva la mirada a otro lado cuando en un determinado país se violan de forma sistemática los derechos humanos".