Washington, 9 abr (EFE).- La exención de sanciones de Estados Unidos que permitió durante 60 días la compra de petróleo ruso en tránsito vence este sábado, sin que de momento existan señales de que vaya a ser prorrogada por Washington, centrado ahora en el arranque de las negociaciones con Teherán para tratar de alcanzar un acuerdo de paz.
La extensión de estas relajaciones parece completamente en el aire y, al ser consultado por EFE, el Departamento del Tesoro estadounidense explicó que su política es la de no comentar por adelantado la concesión o no de licencias,
El 12 de abril, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció la retirada de las sanciones al petróleo ruso varado en aguas internacionales bajo la justificación de "promover la estabilidad energética global", tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán tras el arranque de la guerra.
La licencia temporal, a punto de vencer, permitió completar operaciones ya en curso, incluyendo el transporte marítimo, la descarga en puertos, la contratación de seguros, tripulación y otros servicios logísticos asociados.
Bessent minimizó la medida en su momento, asegurando que el beneficio económico para Rusia no sería significativo.
Además de la exención aplicada al petróleo ruso, el Tesoro emitió en marzo otras licencias temporales con una lógica similar para distintos flujos de crudo afectados por sanciones.
Una de ellas, del 5 de marzo, autorizó la compra y entrega de petróleo ruso ya cargado en buques con destino exclusivo a India, permitiendo a refinadores indios completar operaciones previamente acordadas antes de la entrada en vigor de las restricciones más estrictas.
Posteriormente, el Tesoro extendió este esquema a otros casos, incluyendo autorizaciones para liberar cargamentos de petróleo iraní también en tránsito marítimo, con el objetivo de evitar disrupciones inmediatas en el mercado energético global.
En todos los casos, las medidas fueron temporales y limitadas a crudo ya comprometido. Además, Bessent suspendió por 60 días en marzo una antigua ley marítima estadounidense para permitir que barcos extranjeros puedan transportar mercancías entre puertos estadounidenses, en un intento por abaratar aún más el crudo.
La continuidad de todas estas medidas está ahora rodeada de incertidumbre, mientras el petróleo -que vio rebajada su cotización de manera muy aguda el pasado martes al anunciarse el alto el fuego entre EE.UU. e Irán- se está volviendo a encarecer paulatinamente mientras los mercados analizan con desconfianza la solidez de la tregua y el posible desenlace de las conversaciones que arrancan mañana en Islamabad.
dte/asb