Santiago de Chile, 10 abr (EFE).- La Fiscalía chilena reveló este viernes el hallazgo de osamentas humanas cerca de la casa de Julia Chuñil, la activista mapuche desaparecida a fines de 2024 y cuyos hijos fueron detenidos en enero pasado como presuntos sospechosos del crimen.
Durante una audiencia de revisión de medidas cautelares celebrada este viernes, la fiscal regional de Los Ríos (sur de Chile), Tatiana Esquivel, indicó que una bolsa con más de 60 restos óseos fue encontrada en un rastreo realizado en la finca de la víctima y que estos están siendo analizados.
"Dentro de los primeros restos analizados, uno de ellos corresponde a origen humano y se encuentra actualmente en proceso de identificación", indicó la fiscal en declaraciones recogidas por medios locales.
"La sola constatación científica de la existencia de restos humanos en el sitio directamente vinculado a los hechos constituye un antecedente de especial gravedad", añadió.
A mediados de enero pasado las autoridades ordenaron el arresto de cuatro personas por la muerte de Chuñil, tres de sus cinco hijos y su yerno, acusados de presunto parricidio e inhumación ilegal, entre otros delitos.
La defensa de la familia ha rechazado las imputaciones en reiteradas ocasiones, cuestionando la credibilidad de la investigación y la falta de pruebas materiales en contra de los sospechosos.
Durante meses, su familia y algunas organizaciones medioambientales argumentaron que se trataba de un crimen político, debido al rol de Chuñil como defensora ambiental, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó a solicitar a Chile en julio de 2025 “redoblar esfuerzos para determinar su situación y paradero”.
Chuñil, de 73 años al momento de su desaparición, fue vista por última vez en noviembre de 2024 en un predio de la localidad de Máfil, unos 800 kilómetros al sur de la capital, propiedad de un empresario, vecino de la víctima y dueño de predios aledaños, que fue señalado en su momento por la familia como el principal sospechoso.
La Fiscalía, sin embargo, defiende que Chuñil vivía desde hace años en “un contexto general de violencia e intimidación” en su entorno familiar. EFE