Río de Janeiro, 5 abr (EFE).- A la salida de 14 ministros anunciada esta semana por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se sumó la renuncia de 11 gobernadores y al menos 10 alcaldes de ciudades capitales por las elecciones de octubre, informaron este domingo fuentes oficiales.
Según la legislación brasileña, el funcionario en ejercicio que quiera aspirar a un cargo de libre elección debe renunciar a su cargo seis meses antes de los comicios, plazo que para este año se cumplió a la media noche del sábado 4 de abril.
Entre los 11 gobernadores que renunciaron se encuentran el del estado de Minas Gerais, Romeu Zema, del derechista partido Novo, quien se retiró del cargo obligado tras dos mandatos consecutivos, pero ha señalado sus intenciones de ser candidato presidencial, aunque aún no ha formalizado su precandidatura, señaló la estatal de noticias Agencia Brasil.
Asimismo el de Goiás, Ronaldo Caiado, del centroderechista Partido Social Democrático, quien se lanzó el pasado lunes a las elecciones presidenciales como alternativa entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro.
Los otros nueve gobernadores que se retiraron de sus cargos buscarán una plaza en el Senado.
Un número igual se mantendrán en los gobiernos regionales para aspirar a la reelección, pues la norma electoral no impide que permanezcan en sus cargos si aspiran a mantenerse por una vez consecutiva.
Entre ellos, Tarcicio de Freitas, gobernador de São Paulo, el estado más rico y poblado de Brasil, que pertenece al Partido Republicanos, pero es un aliado incondicional del expresidente Jair Bolsonaro, el líder ultraderechista condenado a 23 años de prisión por intento de Golpe de Estado.
Ya entre los 14 ministros que abandonaron el gabinete de Lula figuran el exministro de Hacienda Fernando Haddad, quien será candidato a la gobernación de São Paulo, estado clave para las aspiraciones del actual mandatario para la reelección.
El vicepresidente, Geraldo Alckmin, abandonó su cargo como ministro de Industria y Comercio pero se mantendrá como número dos del Estado brasileño y será nuevamente la fórmula de Lula en los próximos comicios.
También, salieron pesos pesados como el responsable por el ministerio de la Presidencia, Rui Costa, y la de la cartera de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, que se presentarán al Senado por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
Para los próximos comicios en Brasil la polarización vuelve a ser protagonista con el progresismo de Lula y la derecha de Flavio Bolsonaro, el primogénito del líder ultraderechista escogido como su sucesor para las elecciones presidenciales.
Sondeos divulgados en las últimas semanas coinciden en mostrar un escenario muy reñido en la primera vuelta, con escasa diferencia entre Lula y el hijo de su antecesor, con entre el 35 % y 40 % de las preferencias para ambos, y un empate técnico en una hipotética segunda vuelta. EFE