España se une contra los cánticos racistas en el amistoso ante Egipto en Barcelona

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Madrid, 1 abr (EFE).- El Gobierno y el mundo de la política española han expresado su repulsa a los cánticos racistas proferidos en el amistoso de este martes entre España y Egipto en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona), a la que, entre otros muchos, se han sumado la Federación egipcia, la Unión de Comunidades islámicas de Cataluña y Lamine Yamal.

En varios momentos del partido disputado anoche, a los diez minutos de la primera parte, y posteriormente en otros instantes del encuentro, una parte de la grada coreó el cántico "musulmán el que no bote", después de que ya al inicio también hubiese pitidos al himno egipcio.

Los cánticos islamófobos y xenófobos han provocado que los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica catalana, hayan abierto una investigación.

Ya durante el descanso del duelo, se emitió un mensaje en el videomarcador del estadio para recordar que "la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas".

Horas después de este episodio, numerosos actores de la política española han condenado estos cánticos.

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, expresó en la red social 'X' su vergüenza por los cánticos y denunció que "la extrema derecha no va a dejar un espacio libre de su odio" y agregó: "Quienes hoy callan, serán cómplices. Seguimos trabajando por un país tolerante y respetuoso con todos".

También el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes condenó, "con la máxima firmeza" los cánticos de carácter xenófobo que son absolutamente inaceptables y no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española, que entiende y vive el deporte como un espacio de respeto y convivencia".

"Son grupos ultras jaleados por la política ultra. Y nos avergüenzan. El odio y el racismo no tienen cabida en el deporte ni en nuestra vida. Quien calla es cómplice", advirtió el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.

Por su parte, la portavoz del opositor PP en el Congreso, Ester Muñoz, también dejó un mensaje en 'X': "Lamentable y condenable", en referencia a los cánticos racistas.

Asimismo, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, calificó los cánticos islamófobos y xenófobos como un "bochorno colectivo intolerable" que no responde a los valores del deporte y dijo que e EFE que "lo que vivimos ayer está en contra de lo que la propia selección española representa".

"Es curioso que los mismos que ayer proferían gritos e insultos racistas luego ovacionaran a Lamine Yamal, que es musulmán", reflexionó el alcalde.

Por otro lado, el Espanyol también condenó "enérgicamente" los "comportamientos racistas", aunque consideró "injusto" que se señale a su afición, según explicó a través de un comunicado.

El club catalán se desmarcó de cualquier vinculación con este episodio: "Se trata de hechos absolutamente reprobables, censurables e inaceptables. No representan los valores del deporte y deben ser condenados y erradicados de manera firme de cualquier recinto deportivo".

En otro orden, la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña (UCIDCAT) expresó su "más firme indignación", y ha exigido que se tomen medidas "para prevenir y sancionar" estas conductas.

En un comunicado, esta entidad instó a las fuerzas de seguridad a identificar a los responsables y reclamó a las autoridades y organismos deportivos "una condena firme" de los hechos y que "no se banalicen".

La Asociación Egipcia de Fútbol (EFA, por sus siglas en inglés) condenó el "desafortunado incidente racista" en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat, pero afirmó que lo ocurrido "no afectará en absoluto a las sólidas relaciones" entre ambas selecciones de fútbol.

"La Asociación Egipcia de Fútbol desea destacar que lo ocurrido por parte de unos pocos aficionados en las gradas del estadio del RCD Espanyol no afectará en absoluto a las sólidas relaciones que unen a las dos federaciones de fútbol egipcia y española", dijo la EFA en un comunicado publicado en sus redes sociales.

El delantero de la selección española Lamine Yamal calificó como "una falta de respeto intolerable" los cánticos y tachó a los responsables de "ignorantes y racistas".

"Yo soy musulmán, alhamdulillah (gracias a Dios). Ayer en el estadio se escuchó el cántico de 'el que no bote es musulmán'. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable", escribió el jugador del Barcelona en su perfil de Instagram. EFE