El ministro de Industria de EAU y CEO de ADNOC considera el bloqueo de Ormuz una "extorsión económica global"

Sultan Al Jaber advierte que el cierre de Ormuz por Irán amenaza la estabilidad financiera global, eleva precios en sectores clave y exige una respuesta internacional coordinada para salvaguardar el tránsito energético esencial para la economía mundial

Guardar
Imagen CIRI4QCG2RGGNNYXCUGP6KMQK4

Ormuz sirve como corredor para aproximadamente la quinta parte de la energía que se comercializa a nivel internacional y, además, permite el tránsito del 50% del suministro global de azufre, lo que provoca impactos directos en numerosos sectores a nivel planetario cuando se interrumpe su paso. Según detalló el medio que reúne las palabras de Sultan Al Jaber, ministro de Energía y Tecnología de Emiratos Árabes Unidos y consejero delegado de la petrolera ADNOC, el cierre de este estrecho no implica únicamente la alteración de la disponibilidad energética, sino también el encarecimiento de bienes esenciales como los alimentos, los billetes aéreos, la energía y los medicamentos.

De acuerdo con lo publicado por el propio Al Jaber en un artículo en su perfil de LinkedIn, la interrupción de la ruta de Ormuz por parte de Irán no se limita al ámbito regional, sino que constituye una “extorsión económica global”. El directivo subrayó que se trata de una amenaza a la que ningún país puede permanecer impasible y que requiere una intervención internacional conjunta para evitar un daño extendido a la economía mundial. Al Jaber afirmó que cuando se asegura la fluidez en el paso de Ormuz, la energía circula y las economías pueden experimentar crecimiento, mientras que cualquier obstáculo en este corredor afecta a todas las naciones, no solo a las directamente involucradas en la exportación o el tránsito energético.

Según reportó el medio que recoge sus declaraciones, Al Jaber advirtió que las economías asiáticas experimentaron primero los efectos del cierre, pero que los aumentos de precios y la inflación ya se sienten también en Europa. Se observa que, al paralizarse el flujo normal de esta vía estratégica, se eleva el coste de productos y servicios en amplias regiones del mundo, favoreciendo dinámicas inflacionarias y complejizando el acceso tanto a materias primas como a productos industriales y farmacéuticos.

El ministro calificó la situación como una amenaza de magnitud global, insistiéndo en que ninguna economía puede inmunizarse a sus repercusiones. Explicó que la dependencia internacional respecto al tránsito energético y de materias primas por esta ruta es tal que cualquier alteración repercute en los mercados mundiales y en la vida cotidiana de millones de personas, afectando desde la cesta básica hasta las tarifas de transporte y el suministro de energía en hogares e industrias. Al Jaber consideró necesario que los países coordinen una respuesta para mantener la integridad del paso y garantizar la seguridad del abastecimiento energético.

Tal como publicó el medio, la postura de Al Jaber resalta la urgencia de colaborar internacionalmente y proteger las cadenas de suministro desde los países productores hasta los mercados de destino. El ejecutivo de ADNOC utilizó su plataforma en LinkedIn para reiterar que “el mundo debe actuar”, e instó a los gobiernos a implementar mecanismos de protección y respuesta rápida frente a amenazas que puedan interrumpir el paso de Ormuz. Según el directivo, solo una acción unificada permitirá evitar que los efectos de dicho cierre continúen escalando y comprometan la estabilidad financiera global.