Atenas, 1 abr (EFE).- El macrojuicio por el accidente ferroviario que en 2023 causó 57 muertes en Grecia se reanudó este miércoles en Larisa, en el centro del país, en medio de una gran tensión, protestas de familiares y con 36 acusados que afrontan cargos que pueden acarrear hasta cadena perpetua.
Entre los acusados figuran altos cargos, un expresidente de la empresa estatal de Ferrocarriles de Grecia (OSE), directivos de la operadora privada Hellenic Train y dos exsecretarios del Ministerio de Transporte, que afrontan cargos por homicidio negligente y otros delitos, con penas de hasta cadena perpetua.
En la segunda sesión del juicio que arrancó el pasado 23 de marzo en una sala de la universidad de Larisa, adaptada especialmente para este proceso, volvieron a producirse protestas por parte de los familiares de las víctimas y sus abogados por la falta de espacio.
El ministro de Justicia, Yorgos Floridis, se había comprometido tras la primera sesión a realizar algunas "intervenciones" en la sala para poder ampliarla con el fin de que no se repitieran las imágenes de hacinamiento en esta segunda vista.
No obstante, los cambios fueron mínimos y parte de los familiares tuvo que seguir el juicio desde una sala contigua, a través de una pantalla que retransmitía en directo la vista solo para ellos.
"Es impensable que vea el juicio sobre mi hijo a través de una pantalla", señaló Jristos Jupas, que perdió a su hijo en la tragedia.
Algunos letrados de la acusación denunciaron también que se sentaban en sillas sin que tuvieran delante una mesa para poder depositar documentos y expedientes.
Sin embargo, en esta segunda sesión pudieron finalizarse ciertas cuestiones de procedimiento, como el registro de los abogados de defensa y de unos 100 familiares de víctimas y sobrevivientes de la tragedia que se presentaron ante el Tribunal de Delitos Mayores de Larisa en apoyo a la acusación.
El juicio se reanudará el próximo 6 de abril, Lunes Santo para los ortodoxos, para que se registren las declaraciones de apoyo a la acusación de los demás familiares y supervivientes.
Ese mismo día se espera, además, que la defensa pueda exponer su postura y manifestar posibles objeciones respecto a las declaraciones de apoyo a la acusación.
El accidente ferroviario se produjo en 2023 cuando un jefe de estación envió por error un tren de pasajeros a la misma vía por la que circulaba en dirección contraria un convoy de carga.
El primer ministro, el conservador Kiriakos Mitsotakis, reconoció un día después del choque que en el tramo donde se produjo el accidente no existían los sistemas de seguridad automatizados que podrían haber evitado la colisión.