El precio del petróleo baja hasta los 107 dólares, con las Bolsas europeas apuntando a subidas en la apertura

La cotización internacional del crudo registra movimientos dispares tras nuevos ataques en Oriente Próximo y amenazas de Estados Unidos, mientras inversores mantienen la atención en el estrecho de Ormuz, clave para la distribución global de hidrocarburos

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La denuncia de la Corporación de Petróleo de Kuwait sobre un ataque directo perpetrado por Irán contra un petrolero kwaití anclado y completamente cargado en un puerto de Emiratos Árabes Unidos ha elevado la tensión en torno al estrecho de Ormuz, afectando de manera directa la estabilidad en la distribución global de hidrocarburos. Según informó el medio original, el incidente, que no produjo víctimas pero sí daños materiales con posibilidad de vertido, subraya la vulnerabilidad de este paso estratégico por el que transita cerca del 25% del petróleo y gas consumidos globalmente y ha acentuado la mirada de los inversores sobre la situación geopolítica de Oriente Próximo y los precios de la energía.

Tal como publicó la fuente, el precio del barril de petróleo Brent, referencia para Europa, registraba una leve baja de en torno al 0,1% en las primeras horas de la mañana de este martes y se situaba cerca de los 107 dólares, una cifra considerablemente superior a la que presentaba antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran un ataque contra Irán, cuando cotizaba a 72 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), petróleo de referencia norteamericano, experimentaba un ligero repunte del 0,1% y alcanzaba los 103 dólares. Mientras tanto, el gas en el mercado holandés TTF, indicador clave para Europa, registraba una moderación en su precio del 2,1%, quedando en 53,81 euros por megavatio hora.

De acuerdo con el medio, el conflicto iniciado tras la ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel contra Irán ha derivado en el cierre de facto del estrecho de Ormuz, aunque las autoridades iraníes aseguran estar permitiendo el paso de las embarcaciones que no muestran alineación con sus adversarios. La situación ha motivado fuertes declaraciones de la administración estadounidense. El presidente Donald Trump amenazó a Irán con destruir sus infraestructuras energéticas, incluida la isla de Jark —desde donde Irán canaliza la mayor parte de sus exportaciones de hidrocarburos—, si no se llega a un acuerdo y si el estrecho permanece bloqueado al tráfico marítimo.

Israel, por su parte, ha informado avances en el terreno militar. El primer ministro Benjamin Netanyahu reportó, en entrevista con Newsmax TV recogida por la fuente, que “estamos a punto de acabar con su industria armamentística, con toda su base industrial, arrasando con todo, con plantas enteras y con su programa nuclear en sí mismo, así que, definitivamente hemos logrado más de la mitad (de los objetivos)”. No se ha especificado una fecha para el fin de la operación militar, aunque el mandatario adelantó que la ofensiva conjunta, iniciada el 28 de febrero, ha superado el 50% de sus objetivos previstos.

La coyuntura bélica mantiene en vilo no solo a los mercados de materias primas, sino también a los principales índices bursátiles internacionales. Las bolsas de valores en Estados Unidos presentaron un cierre dispar el lunes: el Dow Jones avanzó un 0,1%, mientras el tecnológico Nasdaq retrocedió un 0,7%; las proyecciones anticipan ganancias moderadas en torno o por debajo del 1%. Entre tanto, las plazas bursátiles asiáticas registraron marcadas caídas en la jornada del martes. El índice Kospi de Corea del Sur disminuyó un 4,3%, el Hang Seng de Hong Kong cedió un 0,3%, el índice de la Bolsa de Shenzhen cayó un 0,7% y el Nikkei japonés descendió aproximadamente un 1,2%.

En Europa, las principales bolsas presentan horizontes opuestos respecto al escenario asiático. Según consignó la fuente, antes de la apertura y ante la proximidad de los festivos de Semana Santa, los mercados apuntan a subidas próximas al medio punto porcentual. Destaca el caso de la bolsa española, donde el Ibex 35 iniciará la sesión desde los 16.969 puntos, reflejando un incremento cercano al 1% en la jornada anterior.

El medio original remarcó además la relevancia del estrecho de Ormuz, que comunica los golfos Pérsico y de Omán, en el contexto de las hostilidades regionales y sus repercusiones inmediatas en la navegación internacional y el comercio de energéticos. Las amenazas estadounidenses sobre la infraestructura petrolera iraní y la incertidumbre en torno al tráfico marítimo han situado a este corredor marítimo como un eje central en la atención de inversores internacionales y actores políticos, ante la preocupación de una posible escalada en la interrupción del suministro energético global.

En la actualidad, las perspectivas en los mercados financieros y energéticos continúan moldeadas por el desarrollo de los acontecimientos armados y las decisiones políticas vinculadas al estrecho de Ormuz. Los actores económicos permanecen atentos tanto al avance de las negociaciones como a los movimientos militares, dada la capacidad del conflicto para desestabilizar la oferta y el precio del petróleo, e incidir en las políticas de abastecimiento globales.