Los ataques de Israel han matado a más de 700 personas en Gaza a pesar del alto el fuego de octubre

El Ministerio de Salud en Gaza reporta que 702 habitantes han fallecido desde octubre luego de reiterados golpes armados, mientras Hamás acusa a Israel de violar el cese pactado y las fuerzas israelíes justifican su ofensiva por supuestas acciones insurgentes

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El Ministerio de Salud de la Franja de Gaza ha informado que en las últimas 24 horas se sumaron diez fallecidos y 18 personas resultaron heridas debido a ataques israelíes, dato que lleva a 702 el total de víctimas mortales desde la declaración de un alto el fuego en octubre del año pasado. Según consignó el medio, estos datos elevan la cifra de muertos desde el inicio de la guerra en Gaza a 72.270, mientras que el número de heridos asciende a 172.013 en el mismo periodo, de acuerdo al balance difundido este domingo por las autoridades sanitarias bajo control del movimiento islamista Hamás.

De acuerdo con las cifras oficiales reportadas por el Ministerio de Salud en Gaza, la continuidad de las hostilidades ha tenido efectos severos a pesar de la existencia de un acuerdo de cese de fuego anunciado hace varios meses. El balance, que recoge información actualizada diariamente, refleja que las acciones armadas y ataques no se han detenido, consolidando un panorama en el que la violencia sigue marcando el día a día de la población gazatí.

Según detalló el Ministerio de Salud de Gaza, la reciente serie de ataques y enfrentamientos ha provocado un incremento constante tanto en la cantidad de fallecidos como en la de heridos desde el inicio del conflicto armado en octubre de 2023. El registro presentado incluye víctimas civiles, sin distinción, y expone que los hechos ocurridos en las últimas horas constituyen sólo una fracción de la cifra total de muertos y heridos a lo largo de los últimos meses.

Tal como publicó el Ministerio, Hamás sostiene que Israel ha incumplido reiteradamente la tregua declarada, considerando que el denominado alto el fuego no ha llegado a concretarse en la práctica y denunciando transgresiones continuas al pacto alcanzado. Las autoridades de Hamás afirman que los episodios violentos han sido persistentes y numerosos desde la fecha en que se propuso el cese de hostilidades.

Por otra parte, el Ejército israelí ha justificado sus últimas operaciones militares argumentando que sus acciones corresponden a respuestas ante presuntas actividades de insurgentes palestinos que, según las autoridades israelíes, estarían infringiendo los términos estipulados en el cese al fuego. Israel mantiene que los ataques son represalias a operativos impulsados por milicias en la zona, lo que ha generado un círculo continuo de violencia y acusaciones cruzadas entre las partes.

Según ha especificado el Ministerio en Gaza, el impacto humanitario de los ataques israelíes se refleja tanto en el aumento diario de víctimas como en la presión sobre el sistema de salud local, que afronta la atención médica de miles de heridos en un contexto de recursos limitados. El ministerio recalca que las cifras divulgadas corresponden únicamente al periodo transcurrido desde el mes de octubre de 2023, coincidiendo con el inicio de la escalada actual en el territorio, y que el conteo se actualiza conforme avanzan los enfrentamientos.

El medio reportó que la denuncia de Hamás sobre la violación del alto el fuego se fundamenta en la acumulación de incidentes registrados durante estos meses, los cuales han sido señalados de manera formal ante organismos internacionales y en declaraciones públicas. Las diferencias sobre la interpretación y cumplimiento del acuerdo de tregua continúan siendo uno de los principales motivos de desacuerdo entre Israel y el gobierno de facto en Gaza, dificultando la estabilización de la situación y la protección de la población civil.

Según informaron las autoridades sanitarias gazatíes, la presión sobre los servicios médicos no ha disminuido desde el inicio del conflicto, y los servicios de emergencia deben afrontar diariamente nuevas situaciones críticas derivadas de los ataques. Los datos oficiales recogidos por el Ministerio de Salud subrayan que la mayoría de las víctimas corresponden a civiles, incluidos niños, mujeres y ancianos, consolidando el registro de una crisis sanitaria y humanitaria de gran magnitud.

El conteo proporcionado por el Ministerio se ha convertido en un referente para organismos internacionales y organizaciones humanitarias que operan en la región, los cuales utilizan estos informes diarios para diseñar y ajustar sus acciones de ayuda y asistencia en el enclave palestino. El flujo constante de información, según publicó el medio, enfatiza la necesidad de atención por parte de la comunidad internacional al desarrollo de los acontecimientos en la Franja de Gaza y a sus consecuencias humanitarias.

El Ministerio de Salud reiteró en su comunicado la importancia de documentar cada accidente mortal y lesión con el fin de generar una base precisa de datos para posteriores investigaciones o procesos de rendición de cuentas a nivel internacional. Según los reportes recogidos por el Ministerio, las instituciones médicas locales enfrentan grandes dificultades para responder a la demanda diaria, tanto en términos de atención quirúrgica como en el manejo de suministros y recursos básicos.

El medio detalló que, mientras continúan los señalamientos cruzados, la cifra de víctimas sigue aumentando y cada jornada refleja la persistencia de un conflicto sin resolución a la vista. Las autoridades de Hamás subrayan la falta de resultados concretos tras los procesos de negociación para el cese de hostilidades, y el Ejército israelí mantiene su postura respecto a la defensa de sus operaciones en función de las amenazas que identifican dentro del enclave gazatí.

La situación expuesta por el Ministerio de Salud de Gaza, basada en los datos recopilados desde octubre de 2023, evidencia la gravedad del contexto en el territorio y la dificultad para establecer un ámbito efectivo de paz y seguridad para la población. Reiterados episodios de violencia han hecho imposible consolidar una tregua duradera, mientras la disponibilidad de recursos humanitarios y médicos continúa siendo insuficiente frente a la magnitud de la crisis reportada por las autoridades locales.