
La decisión sobre quién asumirá la dirección ejecutiva de Endesa pasará por la italiana Enel, su principal accionista con el 70% del capital, que presentará a la próxima Junta General la propuesta de sustituto. Según informó El País, esta elección se produce tras una etapa en la que se ha especulado sobre si el relevo será llevado por una figura de origen español o italiano, dado el peso estratégico de la compañía dentro del grupo Enel.
José Bogas pondrá fin a su ciclo como consejero delegado de Endesa el próximo 28 de abril, en el marco de la Junta General de Accionistas. Tal como publicó El País, después de casi doce años en la máxima responsabilidad ejecutiva, Bogas dejará esta función pero no se desvinculará totalmente de la empresa: continuará formando parte del consejo de administración como miembro externo, tal como consta en la convocatoria oficial remitida por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El medio El País detalló que Bogas ha dirigido tres mandatos consecutivos en Endesa, participando de forma activa y decisiva en la reconversión del grupo eléctrico en un periodo caracterizado por la transición energética, el desarrollo de energías renovables y la electrificación creciente de la economía española. Bajo su mandato, Endesa ha afrontado procesos relevantes como el cierre de las centrales de carbón, la adopción de políticas de descarbonización, la redefinición de su modelo de negocio hacia la energía limpia y la digitalización de sus operaciones y sistemas internos.
La trayectoria profesional de Bogas dentro del sector eléctrico se extiende más de cuatro décadas, casi toda ella en Endesa, donde ingresó en 1982 como jefe de sección de estudios de mercado en el Departamento de Planificación, cuando la empresa aún operaba como entidad pública. Ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI, Bogas ha desempeñado, según detalló El País, cargos en la mayoría de las áreas clave de la organización, hasta que en 2014 ocupó el puesto de consejero delegado. Su llegada al máximo cargo se produjo tras sustituir a Andrea Brentan, en un momento en que Enel ya controlaba la mayoría accionarial de Endesa.
Durante los años ochenta y noventa, Bogas participó en proyectos de gran calado como la elaboración del Plan Energético Nacional, los procesos de intercambio de activos entre compañías eléctricas, la configuración del Marco Legal Estable y la liberalización del sector ocurrida con la Ley del Sector Eléctrico de 1997. De acuerdo con El País, ya en su etapa como consejero delegado, sobresalió como interlocutor habitual en las políticas estatales de transición ecológica y en iniciativas sectoriales como el Protocolo Nuclear o los planes de transición justa para las plantillas y regiones afectadas por el cierre de centrales de carbón.
La transformación de Endesa hacia un modelo centrado en las energías renovables y la descarbonización se produjo bajo el liderazgo de Bogas. El País remarcó que gestionó procesos orientados a incrementar la eficiencia energética, la digitalización de los activos y la orientación de la oferta hacia nuevos servicios ligados a la movilidad eléctrica y la proximidad al cliente. Además, el directivo promovió un cambio cultural interno y apoyó la diversificación del negocio, manteniendo el desempeño financiero de la firma por encima de los objetivos comunicados en los sucesivos planes estratégicos.
El pasado mes de febrero, en la presentación de resultados anuales, Bogas expresó su disposición para seguir al frente de la eléctrica, aunque reconoció que su continuidad dependía de las decisiones del consejo de administración y de la junta de accionistas. “La vida es como es y las cosas son como son. Después de 45 años en Endesa, cada día que pasa es cierto que estoy más cerca de mi jubilación. Pero acataré lo que sea mejor para el grupo", declaró, según recogió El País. Al referirse a esta transición, bromeó acerca de que, tras los resultados de 2025, con un incremento del 16% en las ganancias y unos beneficios que alcanzaron los 2.198 millones de euros, el cierre de su carrera tendría lugar en un momento positivo.
El próximo paso en la sucesión ejecutiva quedará pendiente de la propuesta de Enel, que debe definir si el relevo provendrá del ámbito español o del italiano. Según publicó El País, la decisión despierta expectación sobre el futuro de la gestión de Endesa, considerada la filial más relevante del grupo energético italiano. Mientras tanto, la compañía prepara la transición manteniendo a José Bogas como consejero externo, reconociendo así su experiencia y trayectoria en la evolución del panorama energético español y en la consolidación de Endesa como líder del sector.