
Algunos transportistas que no reúnen los requisitos necesarios para beneficiarse de las devoluciones habituales del gasóleo profesional contarán, en esta ocasión, con un mecanismo específico que prevé un pago único destinado a compensar los mayores costes derivados del incremento en el precio del combustible. Este sistema, conforme aclaró el Ministerio de Hacienda, establecerá una ayuda directa que variará en función del tipo de vehículo, de modo que la cuantía fluctúa entre los 200 y los 1.000 euros, contemplando las diferencias entre taxis, ambulancias, furgonetas y camiones. Según publicó Europa Press, el proceso para la solicitud de esta ayuda comenzará en mayo y los primeros pagos se prevén para el mes de junio.
El plan aprobado por el Gobierno, anunciado por el presidente Pedro Sánchez tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario, responde al impacto económico sufrido por sectores clave como transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, consecuencia de la escalada de tensión en Oriente Medio tras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Europa Press detalló que el programa contempla un paquete de medidas de 5.000 millones de euros, dirigidas a mitigar los efectos negativos sobre la economía española y que se harán efectivos a partir de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), prevista para el día siguiente al anuncio.
Entre las principales medidas destaca un descuento de 20 céntimos por litro de combustible para los profesionales del transporte por carretera y para actividades esenciales como la agricultura, la ganadería y la pesca. Esta reducción estará vigente hasta el 30 de junio e incluye la totalidad de vehículos empleados en estos sectores, como camiones, autobuses y ambulancias. Tanto la Agencia Tributaria como las administraciones forales de País Vasco y Navarra se encargarán de abonar estas ayudas.
El Ministerio de Hacienda explicó que, en el caso de los agricultores, los pagos por concepto de devolución del gasóleo agrario se efectúan una vez finalizado el ejercicio, a diferencia del gasóleo profesional, cuyo pago se realiza de forma mensual. Se espera que las ayudas destinadas tanto a transportistas como a agricultores comiencen a liquidarse en el mes de abril.
Adicionalmente, Europa Press consignó que los agricultores dispondrán de una ayuda similar a la ofrecida en gasóleo, que aplicará a la adquisición de fertilizantes, insumo cuyo precio ha sido sensible a las perturbaciones internacionales y que incide directamente en el coste final de productos de consumo como el aceite.
La batería de medidas incluye también una reducción en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) sobre los carburantes, pasando del 21% ordinario al 10% mínimo permitido por la legislación comunitaria. Aunque este impuesto afecta directamente al consumidor final, el Gobierno estima que esta rebaja, sumada al resto de incentivos, puede suponer una disminución total de alrededor de 30 céntimos por litro en el precio que paga cada usuario, lo que se traduce en un ahorro de unos 20 euros por vehículo.
Sánchez justificó el alcance de este conjunto de ayudas señalando que los colectivos beneficiados forman parte central del tejido productivo y que son de los más afectados por la coyuntura internacional. En sus declaraciones, recogidas por Europa Press, remarcó que el objetivo de estas medidas es "capear esta crisis" y contener, en la medida de lo posible, la escalada de precios en la cesta de la compra.
El diseño de las ayudas prevé mecanismos diferenciados según el tipo de beneficiario. Para quienes, como algunos transportistas, no pueden acogerse a la devolución del gasóleo profesional, la Agencia Tributaria gestionará el despliegue del procedimiento excepcional, si bien su implementación requerirá una coordinación administrativa adicional en ámbitos como tráfico, transporte y recaudación, razón por la cual su aplicación demorará respecto al resto de incentivos.
El precedente inmediato de este paquete de ayudas data de 2022, cuando se desplegó un descuento similar de 20 céntimos por litro de combustible tras el inicio de la guerra en Ucrania, impulsada por la invasión rusa. Entonces, la medida se extendió a toda la población y, a diferencia de la presente ocasión, no incluyó la rebaja del IVA. Además, ese plan contemplaba una subvención directa de hasta 1.250 euros por camión, facilidades en la anticipación del gasóleo profesional y créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).
En las semanas previas a la aprobación de este nuevo programa de ayudas, representantes del sector del transporte manifestaron públicamente su preocupación por la situación "crítica" en la que se encuentran, agravada desde el inicio de la ofensiva en Irán. Europa Press reportó que estos colectivos insisten en la necesidad de medidas específicas, ante el encarecimiento de los insumos y la repercusión sobre su sostenibilidad económica.
El Ejecutivo subrayó que todas estas medidas entrarán en vigor conforme a los plazos anunciados, sujetos a su publicación oficial en el BOE. Con este plan, se busca ofrecer una respuesta inmediata y enfocada a los sectores que se consideran estratégicos para la economía nacional, alineando los esfuerzos de la administración central, autonómica y foral en la gestión y distribución de las ayudas.