
La isla de Jark, ubicada en la provincia de Bushehr, no ha reportado interrupciones en las actividades habituales de sus empresas ni en la vida diaria de sus habitantes tras la ofensiva militar estadounidense registrada en la madrugada del sábado. Según recogió la radiotelevisión pública iraní IRIB, el gobernador adjunto Ehsan Jahaniyan afirmó que, pese al ataque, tanto la producción como los envíos de crudo mantienen su curso sin alteraciones. De acuerdo con IRIB, las exportaciones de petróleo, junto con las importaciones y demás operaciones empresariales establecidas en la isla, siguen su ritmo ordinario.
Las declaraciones de Jahaniyan dirigidas a los medios estatales de Irán incluyeron la confirmación de que no existen registros de heridos ni fallecidos entre militares, empleados de las empresas ni la población residente. El funcionario explicó que todo el personal que se encontraba en la terminal petrolera y en el entorno de la isla se encuentra ileso y que las áreas industriales y habitacionales permanecen en funcionamiento regular.
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Según informó IRIB, la isla de Jark representa un punto logístico de relevancia para el sector petrolero iraní, siendo clave en las tareas de exportación de crudo. Tras el ataque, los funcionarios locales reiteraron que ni el sector energético ni el flujo comercial resultaron afectados, ratificando que las actividades empresariales y portuarias continúan sin contratiempos.
El medio iraní detalló que, en su intervención, Jahaniyan describió el ataque como una acción del “régimen sionista-estadounidense”, e insistió en la continuidad de la labor de las compañías petroleras. Aseguró que no hubo evacuaciones ni interrupciones en el trabajo diario, y que los residentes de la isla desarrollan sus actividades habituales.
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La información difundida por IRIB remarca la ausencia de consecuencias físicas directas en la infraestructura petrolera, en el personal ni en los ciudadanos, conforme a los testimonios recogidos por autoridades del lugar. Los dirigentes provinciales aprovecharon el contacto con los medios estatales para enviar un mensaje de calma, reforzando la idea de que la seguridad y la operatividad del enclave no han sido disminuidas por los acontecimientos recientes.
En los reportes publicados por IRIB se consigna que, aun tras la ofensiva, la terminal de exportación de Jark continúa despachando crudo a sus mercados, un dato relevante para la economía local y nacional. El gobernador adjunto de Bushehr reiteró que tanto los trabajadores como la población civil permanecen en situación estable y no requieren atención médica derivada del ataque.
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Según consignó IRIB, el enfoque de las autoridades ha sido transmitir confianza en la continuidad de las operaciones, enfatizando la estabilidad no solo en el ámbito petrolero sino en el conjunto de la vida en la isla de Jark.