Ciudad de Panamá, 11 mar (EFE).- La medicina preventiva, la unificación de los dos sistemas sanitarios de Panamá y la inversión sanitaria son clave para promover la salud como un motor de desarrollo tanto económico como sostenible, según concluyeron expertos este miércoles en un foro celebrado en la capital panameña.
"Poner un foco en la atención primaria, en el primer nivel de atención, y en la prevención va a resultar en una optimización de los recursos que se usan en salud", explicó a EFE el gerente general de Roche Pharma para el Caribe, Centroamérica y Venezuela, Álvaro Soto.
El gerente regional de la compañía sostiene que "a través de la prevención podemos mantener a las personas sanas por más tiempo, indirectamente o directamente, resulta (en) menores recursos necesarios para una población creciente".
La esperanza de vida en Panamá se sitúa en los 79 años, sin embargo no significa más calidad de salud, pues gran parte de los habitantes en tercera edad acarrean patologías crónicas que suponen un gasto en los sistemas de salud, según los expertos del foro.
Por tanto, concluyen, un país sano supone una economía más fuerte, con mayor fuerza de trabajo libre o con el control de enfermedades de larga duración que no tenga que invertir de su "bolsillo" en salud (tanto privada como pública) de hasta un 37%, según datos expuestos que señalan que ese desembolso "empobrece" a la población.
"La salud es un motor para la economía y ahí todos nos beneficiamos", sentenció Soto, tras participar en el foro 'Panamá como centro de innovación en salud: oportunidades para el desarrollo sostenible y económico', celebrado en Ciudad de Panamá con la presencia del sector público, privado, academia y sociedad civil.
Por cada dólar invertido en prevención, se ahorra cuatro en tratamientos, según datos mostrados por el analista financiero Carlos Araúz durante el panel. Además, el costo de tratamientos de diálisis o cuidados intensivos oscila entre los 30.000 y 50.000 dólares mientras que los de atención primaria varían entre los 8.000 y 12.000 dólares.
A su juicio, "cada dólar" del presupuesto general "tiene que ser invertido eficientemente y tenemos que atrevernos a tomar decisiones que lleven a indicadores. No estamos midiendo de la manera correcta. Tenemos que medir de nuevo el bienestar en lugar de solo verlo todo en función del Producto Interno Bruto (PIB)".
Asimismo, el analista financiero defiende que los dos sistemas de salud de Panamá - la Caja del Seguro Social (seguridad social de los trabajadores, que atiende a un 25% de los habitantes) y el Ministerio de Salud (abierto a la población general con asistencia al 60% de los panameños)- deben ser unificados porque ahora está "fragmentado".
Como sostiene Soto, el enfoque es crear estrategias por medio de "protocolos de atención que va a evitar que pacientes vayan a los segundos o los terceros niveles" donde hay saturación del sistema, con largas listas de espera para radiografías u operaciones.
De la misma opinión es Araúz, que según comentó a EFE, Panamá debe pasar de un modelo de gasto en salud a una inversión sanitaria, al reforzar la medicina preventiva a través de la atención primaria y la optimización de los recursos económicos del Estado.
"Un país sano es un país que compite (y) que produce. Los indicadores de salud nos apuntan en la dirección donde tenemos que asignar recursos para crear valor y prosperidad. Si nos atrevemos a hacer esos cambios, a Panamá le va a ir mejor", concluyó Araúz.EFE