Los víctimas del Vesubio protagonizan la primera exposición permanente de Pompeya

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Claudia Sacristán

Pompeya (Italia), 11 mar (EFE).- Las víctimas de la erupción del Vesubio protagonizan desde este miércoles la primera exposición permanente del yacimiento de Pompeya, una muestra que reconstruye paso a paso la catástrofe del año 79 d.C., cuando la ciudad romana quedó sepultada por la lava y cenizas del volcán.

El Parque Arqueológico de Pompeya (sur de Italia) ha inaugurado en los pórticos de la Palestra Grande, el gran edificio de planta cuadrada frente al anfiteatro, un nuevo circuito didáctico que combina los calcos (moldes de los cuerpos que quedaron sepultados) con restos orgánicos y tecnología multimedia.

Estructurada en dos grandes ejes, la propuesta repasa por un lado la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad y la erupción del Vesubio y, por otra parte, el impacto humano de la tragedia a través de los cuerpos de las víctimas.

"Es un montaje que nos permite, por primera vez, abordar de forma científica y profunda la erupción y la relación entre el ser humano y sus recursos naturales", relató a EFE la comisaria de la exposición, Silvia Bertesago.

El trabajo de los calcos, al descubierto

La gran novedad de este espacio es la explicación detallada de los célebres calcos de las víctimas de la erupción, uno de los símbolos más reconocibles y principal reclamo del yacimiento.

"Siempre nos preguntan dónde pueden ver a las víctimas, dónde pueden ver a los muertos. Pero qué son exactamente estos calcos, cómo se formaron y por qué son tan característicos de Pompeya no estaba explicado en ninguna parte", señaló Bertesago.

La exposición reúne 22 figuras de niños y adultos, algunas de ellas inéditas, y profundiza en su origen técnico: cómo los arqueólogos inyectan yeso en los huecos dejados por los cuerpos descompuestos bajo la ceniza solidificada.

Para revelar su interior, incluye un vídeo basado en tomografías computarizadas (TAC) recientes a los calcos que muestran los huesos originales de las víctimas y los pernos metálicos que sostienen las figuras.

Los "tesoros" de la tragedia

La exhibición pone de manifiesto las condiciones excepcionales de la tragedia del año 79 d.C. y cómo la lluvia de ceniza y materiales volcánicos selló la ciudad de forma casi hermética, creando un entorno de conservación natural extraordinario.

En las vitrinas hay objetos que en otros yacimientos se pierden con el paso del tiempo, como panes carbonizados, semillas, fragmentos de madera y tejidos milenarios.

"Pompeya es una gran tragedia, pero también un tesoro porque nos permite comprender aspectos del mundo romano y del mundo clásico que de otro modo nunca habríamos conocido. Queremos contar lo que hace a Pompeya especial que, por desgracia, es también su final", explicó a EFE el director del Parque, Gabriel Zuchtriegel.

El recorrido comienza con una instalación multimedia que recrea en segundos las fases de la erupción del Monte Vesubio y una recreación permite observar físicamente las capas de materiales, de entre cinco y seis metros de altura, que sepultaron la ciudad.

El dilema de mostrar a las víctimas

La sección dedicada a los cuerpos está protegida por paneles que advierten del contenido, permitiendo al visitante decidir si desea contemplar las figuras, muchas de ellas en posiciones de defensa o encogidas por el calor extremo de la erupción.

Este espacio, según Zuchtriegel, representa un "punto medio" entre un memorial y un relato histórico.

"Aquí el ser humano no se convierte en un objeto estético, sino que somos nosotros mismos; vemos nuestra propia humanidad", concluyó el director.

La muestra, que fue inaugurada por el ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, incorpora también material adaptado mediante códigos QR con información en lengua de signos, así como paneles táctiles y descripciones en braille diseñados para facilitar la experiencia a personas con discapacidad visual. EFE

(foto)(vídeo)