Madrid, 11 mar (EFE).- El estrecho de Ormuz, punto de importancia estratégica mundial que separa las costas de Irán y Omán, se encuentra entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán y por sus aguas se transporta alrededor del 20 por ciento de la producción mundial de crudo, aunque también de gas y fertilizantes.
El ataque de Israel y EE. UU. contra Irán está impactando en el mercado petrolero ante una posible caída de suministros. Este miércoles, con los anuncios de ataques a portacontenedores en el estrecho, el Brent ha llegado a los 90 dólares el barril, después de unos días de fuertes vaivenes.
Irán aseguró este miércoles que no permitirá que “ni un litro de petróleo” atraviese el Estrecho de Ormuz en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus socios, y que cualquier buque vinculado a ellos será “objetivo legítimo” para Teherán.
La agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido (UKMTO, en inglés) ha informado de que tres barcos han sido alcanzados en las últimas horas por proyectiles cerca del estrecho de Ormuz.
La actual escalada militar en la región ha interrumpido el flujo marítimo a través de este estrecho paso. Las repercusiones resultantes trascienden la región y afectan los mercados energéticos, el transporte marítimo y las cadenas de suministro globales.
El aumento de los costos de la energía, los fertilizantes y el transporte –incluidos los fletes, los precios del combustible para buques y las primas de seguros– puede incrementar los costos de los alimentos e intensificar las presiones sobre el coste de la vida, en particular para los más vulnerable, según la ONU Comercio y Desarollo (UNCTAD).
Por este estrecho, que en su punto más angosto mide 54 kilómetros, transitan cada día un promedio de 144 buques, de los que un 37 % son petroleros; 17 % buques portacontenedores y 13 % graneleros, según datos del informe Revisión del Transporte Marítimo 2025 de la UNCTAD.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) apunta a que en 2024 y el primer trimestre de 2025, esta vía canalizó una parte significativa del comercio marítimo total de petróleo.
La EIA también indica que alrededor de un 20 por ciento del comercio mundial de gas natural licuado fluye por allí, principalmente desde Catar y Emiratos Árabes Unidos hacia mercados de Asia.
Durante años, las autoridades persas ha amenazado en varias ocasiones, tanto a Israel como a Estados Unidos, con bloquear el tránsito marítimo, sobre todo a este último, en respuesta a las sanciones impuestas por Washington por su programa nuclear.
En el escenario de crisis prebélica con Estados Unidos, en febrero de 2026 Irán informó del cierre puntual de ciertas áreas de la zona por la celebración de las maniobras navales Control Inteligente del estrecho de Ormuz.
Con anterioridad, el 21 de junio de 2025 el Parlamento iraní aprobó su cierre después de que la nueva administración estadounidense de Donald Trump ordenara el bombardeó de Irán en el marco del conflicto entre Israel y el país persa.
Por su enclave geográfico, el Golfo Pérsico ha sido escenario de numerosos incidentes en los últimos años, incluidos ataques y confiscaciones de petroleros y cargueros, en medio las tensiones entre Irán y Estados Unidos por las sanciones impuestas por este último a la venta de petróleo iraní.
Un ejemplo fue cuando, en 2018, EE.UU decidió retirarse del acuerdo nuclear firmado entre Irán y las potencias en 2015 al considerar que Teherán mintió sobre su programa atómico al seguir enriqueciendo uranio por encima de los límites permitidos.
En abril de 2019, la situación se agravó después de que EE.UU endureciera las sanciones a la exportación de petróleo por parte de Irán y, como consecuencia, las autoridades iraníes amenazaron con bloquear el estrecho.
En 2021, y debido a que en los últimos años la zona fue escenario de ataques a petroleros, Irán inauguró una estratégica terminal de exportación de petróleo en el mar de Omán, lo que evitó, por primera vez a los cargueros tener que cruzar el estrecho de Ormuz.
A lo largo de los años, continuaron las tensiones como en abril de 2024, tras el ataque contra el consulado iraní en Damasco en el que murieron siete guardias revolucionarios, y del que Teherán acusó a Tel Aviv y que estuvo a punto de provocar el cierre de este estrecho. EFE