La AIE se reúne para abordar la crisis de Oriente Próximo y su impacto en el mercado de petróleo y gas

Funcionarios energéticos internacionales analizan posibles respuestas para garantizar una respuesta efectiva ante eventuales cortes en el abastecimiento, luego de que el valor del crudo subiera más de un 17% en días recientes debido a la coyuntura geopolítica

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La Agencia Internacional de la Energía (AIE) intervino en cinco ocasiones durante los últimos 35 años mediante la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo, en respuesta a crisis como la Guerra del Golfo de 1991, los huracanes ‘Katrina’ y ‘Rita’ en 2005, la crisis de Libia de 2011 y dos veces tras la invasión de Ucrania en 2022. Frente al reciente aumento de los precios del crudo de más del 17%, atribuido a la coyuntura geopolítica en Oriente Próximo, la organización ha convocado una reunión extraordinaria para analizar la situación y evaluar posibles respuestas a interrupciones en el suministro. Así lo anunció Fatih Birol, director de la AIE, quien detalló que el encuentro involucra a los gobiernos miembros de la agencia. La fuente de esta información es la propia organización, publicada por diversos medios de comunicación.

Tal como recogió Bloomberg News en un documento de la AIE, la institución –adscrita a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)– no ha detallado un plan específico para intervenir en el mercado global del petróleo, aunque reafirma su disposición a actuar en la estabilización del mismo si las circunstancias lo requieren. De acuerdo con lo informado por la AIE, el organismo monitoriza de manera activa los acontecimientos actuales en Oriente Próximo, que han influido directamente en las variables del mercado energético internacional.

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El precio del barril de crudo Brent, referente en Europa, superó los 85 dólares este martes por primera vez desde el verano de 2024, antes de estabilizarse levemente por encima de los 83 dólares. Este salto representa un incremento de más del 7% en comparación con el cierre del lunes, y suma un ascenso total de más del 17% desde el pasado viernes. Este comportamiento se produce en un entorno de incertidumbre en el que, según la AIE, el mercado global de petróleo y gas “ha estado bien abastecido”, aunque la situación se mantiene en observación continua.

El encuentro extraordinario de la AIE tiene como objetivo principal debatir las repercusiones de la crisis en Oriente Próximo para la seguridad energética global y examinar las opciones disponibles en caso de que se produzcan cortes de suministro. Entre las alternativas analizadas figuran la liberación de inventarios de emergencia, la reducción de demanda mediante campañas de comunicación pública, medidas moderadas y severas como restricciones de transporte o racionamiento, así como la posibilidad de sustituir combustibles o flexibilizar temporalmente regulaciones de calidad y medioambientales sobre los carburantes.

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La AIE, que reunió a sus 33 estados miembros tras la adhesión de Colombia en febrero de 2026, exige a cada integrantes mantener reservas de crudo equivalentes a por lo menos noventa días de importaciones netas. Los países están obligados a contar con protocolos para dar una respuesta colectiva cuando una interrupción grave del abastecimiento amenace el funcionamiento adecuado del mercado internacional.

Según publicó la AIE, además de la liberación de reservas, los miembros disponen de una batería de opciones para amortiguar los efectos de una crisis, que pueden incluir ajustes en la producción de emergencia para elevar el nivel del suministro disponible o permitir variaciones temporales en los estándares del combustible requeridos.

El proceso de coordinación entre los países miembros se sostiene sobre la premisa de asegurar la estabilidad del suministro mundial de energía en casos excepcionales. Históricamente, las decisiones de liberar reservas han buscado evitar desabastecimientos prolongados o subidas de precios abruptas y perjudiciales para la economía global.

De acuerdo con lo reportado en el documento de la AIE consultado por Bloomberg News, cualquier decisión sobre intervención directa se tomaría en función de la gravedad y extensión de la interrupción energética, priorizando la coordinación internacional para minimizar los impactos negativos en la disponibilidad y el precio del petróleo y el gas. La vigilancia y la disposición a adoptar medidas preventivas permanecerán sujetas a la evolución en Oriente Próximo y los impactos que epicentros de tensión puedan tener sobre la oferta global de energía.