
La escenografía del montaje combina columpios, agua y elementos vegetales para transformar el escenario en una instalación que recuerda a una galería de arte, alejándose de la representación tradicional de un bosque, según detalló Deborah Warner. De acuerdo con la información publicada por el medio, la ópera “El sueño de una noche de verano”, con música de Benjamin Britten y basada en la comedia de William Shakespeare, regresa al Teatro Real de Madrid después de dos décadas de ausencia, presentando seis funciones entre el 10 y el 22 de marzo. La producción llega bajo la dirección artística de Deborah Warner y la musical de Ivor Bolton.
Según informó la fuente, la nueva puesta en escena se caracteriza por sumergir al público en un universo dominado por la fantasía, donde conviven hadas, duendes, amantes cortesanos y artesanos atenienses. El Teatro Real ofrecerá este espectáculo antes de que la producción continúe en los teatros coproductores: el Royal Ballet and Opera de Londres y el Teatro Maggio Musicale Fiorentino. El equipo creativo repite tras anteriores colaboraciones, como “Billy Budd” en 2017 y “Peter Grimes” en 2021, con Kim Brandstrup encargado de la coreografía.
El director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch, explicó que Benjamin Britten no ocupaba un lugar central en el repertorio de la institución e indicó que la apuesta sostenida por propuestas bien recibidas contribuye a que obras de Britten se consoliden como parte del patrimonio cultural colectivo. El medio señaló que Warner potencia en este montaje la atmósfera misteriosa, introduciendo conceptos delirantes y grotescos, donde el diseño del vestuario de Luis Filipe Carvalho distingue claramente los diferentes grupos escénicos: las hadas, los rústicos y los amantes atenienses. La escenografía de Christof Hetzer propone una aproximación conceptual que, según palabras de Warner, no representa un bosque convencional, sino una instalación donde la imaginación del espectador desempeña un papel fundamental.
La ópera de Britten surgió originalmente en 1960 tras el encargo de componer una obra para la reapertura del auditorio Jubilee Hall de Aldeburgh. Contó con apenas un año de plazo y en siete meses la partitura estuvo terminada. La adaptación de Britten reduce la pieza original de Shakespeare, conservando la trama y los diálogos íntegros salvo una única línea: “Obligarte a casarte con Demetrius”. Esta adaptación, según reportó la fuente, inicia en el bosque en lugar de la corte de Atenas, a diferencia de la obra original. Warner explicó: “Algo muy distintivo del maravilloso trabajo de Britten es que hay cuatro mundos: el de la corte, el de las hadas, el de los rústicos artesanos y el de los amantes. Estos cuatro mundos son muy distintos y colisionan y se fusionan en el bosque”.
La instalación escénica abarca dos dimensiones, terrestre y aérea, con elementos visuales que abren el espacio a múltiples interpretaciones. La creación escenográfica, en opinión de la directora Warner, permite que la imaginación del público complete los significados y las formas, evitando el literalismo y apostando por la evocación.
El espectáculo integra a niños y adolescentes en el mundo de las hadas a través del coro infantil Pequeños Cantores de la ORCAM, bajo la dirección de Ana González. A ellos se suman 20 niños actores de entre 4 y 8 años, de los cuales cinco pertenecen al Chiquicoro Daniel Martín de Alcorcón, así como jóvenes bailarines y actores.
En el ámbito musical, Ivor Bolton, que estuvo al frente de la dirección musical del Teatro Real de 2015 a 2025, retoma la batuta junto a la Orquesta Titular. Señaló que el universo del bosque se acompaña de instrumentos como el arpa para potenciar la atmósfera mágica; la música destinada a los amantes recurre a características tradicionales y alusiones al barroco; el mundo de los rústicos se apoya en maderas y metales, conformando un estilo neoclásico.
El elenco principal reúne a Iestyn Davies (Oberón), Liv Redpath (Titania), Daniel Abelson y Juan Leiba (Puck), Thomas Oliemans (Theseus), Christine Rice (Hippolyta), Sam Furness (Lysander), Jacques Imbrailo (Demetrius), Simone McIntosh (Hermia), Jacquelyn Wagner (Helena), Clive Bayley (Botton), Henry Waddington (Quince), Ru Charlesworth (Flute), Stephen Richardson (Snug), John Graham-Hall (Snout) y William Dazeley (Starveling).
Davies, quien interpreta a Oberón, comentó para el medio que el reino de las hadas guarda la armonía natural entre personas, tierra y seres vivos, y que la narrativa comienza con una situación de inestabilidad a causa del conflicto entre Oberón y Titania. Liv Redpath, encargada del papel de Titania, detalló que Britten sentía una fuerte fascinación por la inocencia y la belleza, justificando así la presencia constante de niños en sus óperas; resaltó que en esta obra Britten introduce el mundo de las hadas desde el comienzo y crea un desenlace feliz con matices de comedia.
Las funciones, patrocinadas por el BBVA, consolidan tanto la apuesta del Teatro Real por dar visibilidad al repertorio de Britten como la colaboración entre algunos de los principales teatros de ópera europeos. Tal como consignó el medio, la obra se ofrecerá posteriormente en el Royal Ballet and Opera de Londres y en el Teatro Maggio Musicale Fiorentino, permitiendo que esta visión renovada de la ópera circule por destacadas casas de ópera.
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