‘Amélie y y los secretos de la lluvia’, la animación en los Óscar con implicación mexicana

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David Álvarez

Ciudad de México, 19 feb (EFE).- La multiculturalidad está cada vez más presente en los premios Óscar, y no solamente en la categoría de mejor película, sino también en la de animación con ‘Amélie y los secretos de la lluvia’, una cinta franco-japonesa en la que la productora mexicana Nidia Santiago defiende el arraigo a una tierra que no es la propia.

“El personaje (de Amélie) cuenta lo que es arraigarse a un territorio (...) es una cinta sobre la posibilidad de tener una multiculturalidad. Como Amélie, desde chiquita siempre me mudé a varias ciudades diferentes hasta que aterricé en Francia”, explica la natural de Oaxaca (sur) con motivo del estreno de la cinta este jueves en salas mexicanas.

Amélie no es otra que la autora francesa Amélie Nothomb, principal inspiración de la película, que es una adaptación del libro 'Metafísica de los tubos' (2000), una especie de memorias en las que la escritora reflexiona sobre su paso por Japón cuando era niña, una etapa de su vida que marcó toda su carrera literaria.

Sobre estar nominada en los Óscar, Santiago le resta importancia y prioriza “que el público pueda pasar un buen momento y al mismo tiempo reflexionar” sobre los galardones.

“La gente que produce teniendo como objetivo ir a los Óscar, les faltará alma siempre a sus películas”, sentencia.

Al igual que en la vida de Nothomb, para Santiago su infancia en México también fue definitiva, siendo desde niña aficionada a la animación, un género cada día más consumido en el país norteamericano y del que ella recuerda ver en el cine con su madre cortometrajes de animación de Rusia o incluso la República Checa.

“Es bueno nacer en un país como México donde hay mucha cultura”, añade sobre sus raíces.

Aunque puede que sea difícil explicarle este tipo de temas a niños de 6 años, en Ikki Films, el estudio francés al que pertenece Santiago, no apuestan sólo por la inteligencia de los padres que acompañan a los más pequeños.

“Es importante no tener miedo de hablar de algunos temas con los niños, se pueden presentar con mucha sutileza y así interesar también a los pequeños”, desarrolla.

El proceso de adaptar el libro fue el trabajo más arduo para Santiago, que se pasó seis meses solo analizando el libro de Nothomb y otros dos años para terminar de acabar el guión.

Actores de doblaje

Habana Zoé es la dobladora en la versión latinoamericana de Amélie en las escenas narradas en off (voz superpuesta), y a sus 13 años entiende que estas películas pueden ser complejas para los más pequeños, pero también defiende la rápida adaptación de los menores para intentar comprender temas poco cotidianos en su vida.

“La animación es como infantil, pero a la vez es una historia muy familiar y sobre todo que le llama la atención de los adolescentes (...), los niños más chiquitos no la van a entender tanto, pero de unos nueve para arriba se sienten identificados con ella”, argumenta.

Para ayudar a que los niños pudieran disfrutar de la película, la voz del personaje secundario Nishio-san, Lidia Mares, trabajó en dar una “calidez e intimidad” a su trabajo que atrajera y calmara a los niños en una historia que no es de las que “siempre llegan desde Estados Unidos”.

“Sabemos que van a mandar muchos proyectos cada verano, y los esperas, ya conoces y sabes por dónde van las historias o el tipo de humor que manejan. Pero este es un proyecto diferente y especial, no es para los niñitos, sino para que los adultos la sientan”, comenta. EFE

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