
Durante una entrevista con el canal 'Cuatro', el secretario general de Vox en el Congreso, José María Figaredo, explicó que a su juicio las actitudes y mensajes recientes de Pablo Echenique y su formación, Podemos, se han centrado en asuntos que, según expresó, apartan la atención de los problemas que realmente preocupan a la sociedad. Esta reacción se produjo después de que Echenique, exdiputado de Podemos, publicara en la red social 'X' un comentario que hacía referencia a las preferencias íntimas de los votantes del partido de Santiago Abascal, lo que generó un intenso debate en redes sociales y en el ámbito político.
De acuerdo con información recogida por Europa Press, Figaredo manifestó que tanto Echenique como Podemos se dedican a hacer declaraciones "sobre los gustos sexuales de sus votantes", calificando estos posicionamientos de poco relevantes frente al contexto político actual. El dirigente de Vox remarcó que estas actuaciones han sido, en su opinión, motivo por el cual ambos actores políticos han perdido peso en el escenario nacional y ya "han desaparecido de la política", a causa de que "no hablan de las cosas que le importan a la gente".
Según detalló Europa Press, el origen de esta controversia se encuentra en una publicación que realizó Pablo Echenique en la red social 'X'. En ese mensaje, el exdiputado invitaba a la audiencia a hacer "valoraciones políticas" tras presentar un dato sobre preferencias sexuales entre los votantes de Vox, afirmando que un 49,5% de ellos "prefieren el sexo anal". El contenido del tuit fue rápidamente difundido y criticado por distintos sectores, tanto en medios de comunicación como entre usuarios de redes sociales.
Uno de los pronunciamientos más contundentes provino del despacho Olympe Abogados, el cual se define como "feminista, LGTBQI+ y antirracista". Este grupo tildó el comentario de Echenique como un "horror", al advertir que el tuit resultaba "violento" y representaba un caso de "pura homofobia". Ante esta crítica, Pablo Echenique respondió de manera pública y reconoció que su publicación había sido errónea. Según consignó Europa Press, el propio Echenique admitió que su mensaje fue desacertado y procedió a eliminarlo, señalando en su respuesta a Olympe Abogados: "Buenos días. Para nada era esa mi intención, pero vuestra opinión me parece muy relevante, así que entiendo que me equivoqué. Ya está borrado. Muchas gracias por estar atentas".
Múltiples voces dentro del arco político reaccionaron al episodio, poniendo el foco en la polarización de los discursos y en la utilización de temas personales en el debate público. Algunas críticas enfatizaron la importancia de mantener el debate en el terreno de la política pública y los problemas sociales, tal como subrayó Figaredo al ser consultado en la entrevista emitida por 'Cuatro', reportó Europa Press. El representante de Vox insistió en que las prioridades de la ciudadanía y los debates de fondo quedan relegados ante polémicas impulsadas desde las redes sociales, lo que en su opinión afecta la salud del entorno democrático y la utilidad de la discusión política.
La situación también generó comentarios acerca del papel de las redes sociales en la amplificación de declaraciones controvertidas y la manera en que distintos sectores sociales perciben los límites de la libertad de expresión frente al respeto a colectivos diversos. Según el seguimiento realizado por Europa Press, el caso puso de relieve los riesgos de que figuras públicas utilicen datos relacionados con la vida privada de los ciudadanos como herramienta de confrontación política, hecho que provocó respuestas tanto de organizaciones especializadas en la defensa de derechos como de representantes institucionales.
A medida que avanzaban las reacciones, el incidente se integró en el debate más amplio sobre el tipo de mensajes que predominan en el discurso público español y sobre el nivel de atención dedicado a las verdaderas inquietudes sociales, en contraposición a lo que Figaredo calificó como "asuntos alejados de los intereses reales de la población". Europa Press recogió las declaraciones del representante de Vox cuyo argumento central giró alrededor del reclamo por una agenda política centrada en los desafíos concretos que afectan a la ciudadanía, en vez de encallar el debate en referencias a la intimidad de los votantes.
Este hecho se enmarca en un contexto de alta exposición en redes sociales, donde el uso del lenguaje y el tratamiento de datos personales sobre segmentos del electorado pueden desencadenar controversias con repercusión en el debate parlamentario y en la percepción pública de los partidos. Según la cobertura de Europa Press, tanto las reacciones de crítica como los reconocimientos de error ofrecidos en este caso ilustran los dilemas que afrontan figuras políticas y formaciones al intentar influir en la conversación pública a través de plataformas digitales.