Rubio subraya que EEUU y China "le deben al mundo" una comunicación a pesar de los conflictos

Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, Marco Rubio instó a mantener el diálogo estratégico con Pekín, subrayando que la cooperación entre ambos gigantes mundiales es indispensable para evitar tensiones con consecuencias globales y resguardar intereses nacionales

Guardar
Imagen ZSAJ7GUW7FFYJI63KYGRU7XKEI

El encuentro celebrado entre Marco Rubio y el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, en Múnich, dejó sobre la mesa la coincidencia en priorizar el diálogo frente a la confrontación, según consignó la agencia Europa Press. Durante la reunión, Wang Yi sostuvo que “el diálogo es mejor que la confrontación; la cooperación, mejor que el conflicto y el ‘ganar-ganar’ mejor que la suma cero”. Esta visión compartida se materializó dentro del marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde Rubio defendió en público la necesidad de mantener canales abiertos entre ambas potencias para resguardar la estabilidad internacional.

De acuerdo con Europa Press, Rubio, quien se desempeña como secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, señaló en su intervención que la comunicación entre Washington y Pekín no debe interrumpirse a pesar de las profundas diferencias que afectan su relación. “Tenemos la obligación de comunicarnos con ellos y hablar como grandes potencias del planeta (...). Sería una mala praxis geopolítica no mantener conversaciones con China”, afirmó Rubio durante la conferencia, celebrada este fin de semana en la capital bávara.

El político estadounidense advirtió que, si bien los intereses de ambas naciones se encuentran en ocasiones desalineados, el deber de evitar conflictos —tanto económicos como de mayor envergadura— es una responsabilidad ante el mundo. Rubio comentó que, en determinadas circunstancias, China y Estados Unidos pueden hallar puntos de encuentro que faciliten la colaboración. Cuando esto ocurre, insistió Rubio según reportó Europa Press, “podremos trabajar juntos y tener un impacto positivo en el mundo”.

No obstante, Rubio remarcó que Estados Unidos no puede permitir que los acuerdos alcanzados impliquen concesiones que vayan en detrimento de sus intereses nacionales. En esa línea, sostuvo que Washington actúa procurando salvaguardar su posición y espera que otras naciones, incluidas China, hagan lo propio: “Nada de lo que pactemos puede ser a costa de nuestro interés nacional y, francamente, esperamos que China actúe también en pro de sus intereses nacionales, como esperamos que lo haga cualquier país”.

El medio Europa Press detalló que Rubio enfatizó la magnitud de las implicaciones globales en las relaciones comerciales de las dos mayores economías del mundo. Subrayó que cualquier evento que se produzca entre ambas potencias en este terreno genera consecuencias a escala internacional que afectan a otros actores y mercados. Por eso, calificó como imperativo que Washington y Pekín trabajen para gestionar sus diferencias de manera responsable.

Rubio reconoció la persistencia de conflictos e “irritantes” que complican la relación bilateral, pero insistió en que ningún desacuerdo puede eximir a los gobiernos de la obligación de dialogar. Argumentó que, debido al peso político y económico de China y Estados Unidos, el mantenimiento de canales de comunicación es fundamental para prevenir escaladas y promover arreglos constructivos.

El ambiente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, espacio que reúne a representantes de alto nivel para tratar asuntos geopolíticos globales, sirvió de escenario para este llamado al pragmatismo y la cooperación. Europa Press informó que tanto el tono como los mensajes difundidos por Rubio y Wang Yi reflejaron reconocimiento mutuo de la influencia que ejercen ambos países y la necesidad de gestionar la competencia mediante fórmulas que favorezcan la estabilidad y el beneficio compartido.

El discurso de Rubio en Múnich remarcó que la gestión de la relación bilateral debe efectuarse “lo mejor que podamos”, remitiendo a la comunidad internacional la expectativa de que las dos potencias eviten enfrentamientos que puedan trasladarse al ámbito económico o derivar en escenarios de mayor tensión. Según puntualizó Europa Press, Rubio resumió este enfoque en una frase: Estados Unidos y China “le debemos al mundo” el esfuerzo de gestionar sus diferencias de manera responsable y constructiva.