Venezuela anuncia una "asociación productiva" a largo plazo con EEUU

Delcy Rodríguez y Chris Wright anunciaron nuevos proyectos energéticos tras una reunión en Caracas, mientras la delegación estadounidense resaltó la apertura a inversiones, la eliminación de sanciones y el impulso para transformar los vínculos bilaterales y el desarrollo económico venezolano

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó desde la Casa Blanca que Estados Unidos recibe actualmente 50 millones de barriles de petróleo venezolano enviados a Houston para su refinado, detallando que ambos países han estrechado lazos en el marco de una estrategia para afianzar la autonomía y el dominio energético estadounidense. A raíz de estos movimientos, funcionarios de gobiernos de Venezuela y Estados Unidos formalizaron en Caracas el establecimiento de una “asociación productiva a largo plazo” con el objetivo de reforzar la colaboración en materia de petróleo, gas, minería y energía eléctrica. Así lo informó Europa Press tras una rueda de prensa conjunta que tuvo lugar en la capital venezolana, encabezada por la vicepresidenta Delcy Rodríguez y por Chris Wright, secretario de Energía estadounidense.

De acuerdo con Europa Press, la delegación técnica estadounidense dialogó con sus homólogos venezolanos sobre mecanismos para agilizar la cooperación en sectores estratégicos. La agenda energética presentada se convierte en el punto de partida para una colaboración más amplia, según afirmaron ambos representantes. Chris Wright, acompañado por funcionarios como la enviada especial para Venezuela, Laura Dogu, y el presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Héctor Obregón Pérez, remarcó que el Gobierno estadounidense impulsa medidas para dinamizar la inversión, habilitar la adquisición y compraventa de productos energéticos, y aumentar tanto la producción de crudo como los ingresos provenientes de exportaciones.

Según lo consignado por Europa Press, Wright transmitió un mensaje directo de la administración Trump que apuntó al rediseño de la relación entre Washington y Caracas. Planteó que la agenda bilateral está orientada a promover el comercio, la generación de empleo y la apertura de oportunidades para ambos países. “Hoy traigo un mensaje del presidente Trump: está apasionadamente comprometido con la transformación absoluta de la relación entre Estados Unidos y Venezuela, parte de una agenda más amplia para volver a dar grandeza a las Américas, acercar nuestros países, traer comercio, paz, prosperidad, empleo y oportunidades al pueblo de Venezuela, en asociación con Estados Unidos”, expresó Wright, según consignó Europa Press.

Durante el encuentro, funcionarios técnicos de ambos países analizaron propuestas para acelerar la cooperación en proyectos vinculados a los sectores energético y minero. El medio Europa Press señaló que la delegación estadounidense revisó en detalle iniciativas que intentan modernizar la infraestructura de producción, facilitar exportaciones e incrementar a corto plazo el flujo de inversiones directas en el país sudamericano. Félix Plasencia, representante venezolano, también integró la comitiva presente, contribuyendo a la discusión sobre los pasos necesarios para reactivar áreas estratégicas de la economía nacional.

Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva y figura clave en la administración de Nicolás Maduro, indicó—según reportó Europa Press—que el objetivo central de la reanudación bilateral consiste en dejar atrás los desacuerdos que han marcado la relación entre ambos gobiernos. Rodríguez sostuvo su convicción en que el diálogo diplomático facilitará el avance hacia una nueva etapa de entendimiento con la apertura del sector energético como eje. Subrayó que la visita de Chris Wright se perfila como la primera de una serie de iniciativas destinadas a consolidar un marco de colaboración duradero.

Por otro lado, Wright hizo referencia—de acuerdo con Europa Press—a la decisión de la administración estadounidense de agilizar la concesión de licencias para empresas interesadas en operar dentro del mercado venezolano. Este paso implica la autorización para que compañías estadounidenses participen en la compra, inversión y apoyo a empresas estatales venezolanas, respaldando la liberalización gradual de la industria petrolera. Además, Wright resaltó la importancia de fortalecer la cooperación técnica, enfocando esfuerzos en el desarrollo de los grandes recursos petroleros, gasíferos y mineros de Venezuela, así como en la consideración del capital humano local para la ejecución de estos planes.

El encuentro tuvo lugar tras el anuncio de nuevas medidas por parte de Washington, entre las que se incluye la remoción de sanciones recientes impuestas a Venezuela. Europa Press indicó que con esta decisión se facilita el acceso de empresas de Estados Unidos al mercado petrolero nacional y la posibilidad de vender y transportar crudo hacia compradores internacionales. La decisión representa una continuación del proceso iniciado el 7 de enero, cuando ya se había comunicado una flexibilización progresiva de los controles sobre la actividad petrolera venezolana.

En sus declaraciones, funcionarios de ambos países hicieron hincapié—según publicó Europa Press—en el potencial que ofrecen los recursos naturales venezolanos en un contexto de reapertura comercial, destacando la expectativa de una contribución al crecimiento económico y la modernización de la industria energética nacional. El restablecimiento de los lazos bilaterales fue planteado como un elemento clave para superar los efectos de años de tensiones diplomáticas, sanciones y bloqueos que caracterizaron la relación entre Caracas y Washington.

Las reuniones entre las delegaciones incluyeron también el análisis de proyectos energéticos considerados prioritarios para la recuperación venezolana, y la evaluación de modelos que permitan una cooperación más ágil y eficaz entre empresas estatales y privadas de ambos países, tal como puntualizó Europa Press. En este sentido, los acuerdos preliminares buscan generar un entorno favorables para inversiones extranjeras, establecer mecanismos ágiles para la comercialización de hidrocarburos, y ampliar el acceso al financiamiento internacional vinculado al sector.

En conclusión, la articulación de una cooperación técnica y comercial, el levantamiento de sanciones y la apertura del mercado energético venezolano, conforman—según Europa Press—el eje central de la nueva etapa impulsada por ambas administraciones, marcada por el interés mutuo en revitalizar la economía venezolana y normalizar los flujos comerciales y diplomáticos entre los dos países.