Ginebra, 12 feb (EFE).- El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, reiteró su condena a los ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana, por sus "desastrosas consecuencias" en las vidas de los civiles.
Los ataques volvieron a repetirse esta pasada noche dejando a "cientos de miles civiles" sin electricidad ni calefacción, recordó Türk mediante una declaración escrita.
"A medida que la energía se restablece minuciosamente, los nuevos ataques vuelven a sumir zonas enteras en la oscuridad", apuntó.
El alto comisionado recordó que los ataques a infraestructura civil están prohibidos por el derecho internacional humanitario.
"Los civiles, que han sufrido bombardeos continuos, ahora se ven forzados a soportar un frío glacial, ya que las temperaturas han caído a 20 grados bajo cero", lamentó.
Estos ataques, que han dejado con solo unas horas de electricidad al día a millones de personas, han forzado el cierre de escuelas, ha dificultado el acceso a la atención médica y, además, han dejado atrapadas a personas mayores y con discapacidades en las plantas superiores de los edificios, incapaces de bajar a pie.
"Llamo a la Federación rusa a detener inmediatamente estos ataques", concluyó Türk. EFE